Para el técnico de la Selección, Henry Duarte, habían sonado los cláxones como si la Selección se dirigía a una plena guerra, pero en el terreno se vio a la cola del mundo en futbol. Anguila es el concepto de no saber jugar al deporte; sin embargo en su intento ayudó a que Nicaragua “tomara más confianza y pusieran en práctica algunas enseñanzas”, señaló el estratega.
“Para ser sincero no estábamos preparados para enfrentar a un rival con poco nivel futbolístico. Yo no les he enseñado cómo jugar cuando solamente tenemos el balón. Nuestro nivel de entrenamiento y preparación era para rivales más exigentes”, explicó Duarte en la conferencia de prensa en la que se mostró contento con el resultado obtenido y felicitó a los jugadores.
Según el director técnico originario de Costa Rica, esta generación de futbolistas tiene mucho potencial. “No me voy a cansar de decirlo, estos muchachos tienen para jugar más allá. Esta vez sentí que no jugamos al cien por ciento”, indicó Duarte. “Con todo respeto no hay un peor equipo, Anguila se vio muy flojo y más adelante no enfrentaremos a otro igual, son mejores”, concluyó.
Por su parte la figura del partido, Luis Fernando Copete, defensor y anotador de dos goles, agradeció al país por haberle dado la oportunidad de mostrarse en el futbol. “Siento la camiseta como si fuera nicaragüense, estoy muy orgulloso de haber podido aportar algo y sé que estamos para mucho más con este equipo”, aseguró Copete.
CONTENTOS
El técnico de Anguila, el polaco Richard Orlowski, no estaba apesarado por la goleada. “Fue un juego maravilloso, en el segundo tiempo jugamos mejor. Nicaragua tiene muy buenos jugadores y están para jugar en un nivel muy alto”, analizó el técnico, quien dijo estar emocionado por la revancha.
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