Mientras ayer el precio del barril del petróleo de Venezuela tuvo una fuerte caída, la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) pidió al Gobierno tomar con seriedad la advertencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el deterioro de las finanzas estatales ante un posible cambio en el acuerdo con Petrocaribe.
Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de Funides, recordó que los análisis de los funcionarios del FMI se sostienen técnicamente y por tanto las autoridades deben tomarlas para preparar acciones y minimizar en lo posible los impactos negativos en la economía.
“El Fondo Monetario es una institución diseñada para prever problemas, crisis y proponer ideas para protegerse o corregirlas y creo que deben (en el Gobierno) de tomarse seriamente y diseñar políticas en relación a las advertencias que señala para Nicaragua”, refirió Chamorro.
Esta semana la directora adjunta del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Adriane Cheasty, afirmó que Nicaragua y Haití serán los miembros de Petrocaribe que más serían afectados por la caída del precio internacional del petróleo.
El impacto vendría porque los ingresos de Petrocaribe se reducen, situación que puede causar que el Gobierno de Venezuela reduzca o suspenda el financiamiento de la venta del petróleo en condiciones preferenciales a sus países socios.
Sin embargo el asesor presidencial para asuntos económico, Bayardo Arce, desestimó la advertencia del Cheasty.
Pero Chamorro comparte la preocupación. Explicó que por un lado el desplome del precio del barril de petróleo beneficia a los hogares porque, por ejemplo, se gasta menos en transporte y “libera recursos de los bolsillos para adquirir otras cosas”.
El lado negativo, refiere Chamorro, es que disminuyen los fondos del acuerdo petrolero entre Venezuela y Nicaragua, lo cual afecta el financiamiento de los programas productivos y sociales del Gobierno.
“Ahí vas a tener disminución del financiamiento programado que pueden golpear a los beneficiados de esos programas”, dijo el director ejecutivo de Funides.
El precio del barril del crudo venezolano cerró ayer en 43.72 dólares, y acumuló una pérdida de 4.19 dólares frente a la semana pasada, informó el Ministerio de Petróleo y Minería de Venezuela.
“Las persistentes señales de sobreoferta en el mercado y el fortalecimiento del dólar frente a otras divisas son los principales factores que ejercieron presión en los precios de los crudos esta semana”, dijo el ministerio venezolano.
La cesta venezolana experimenta una curva de descenso desde el 12 de septiembre de 2014, cuando se cotizaba a 90.19 dólares el barril. El petróleo proporciona más del 90 por ciento de las divisas que recibe el país sudamericano y la mitad de los ingresos del presupuesto fiscal.
Se calcula que por cada dólar que desciende el petróleo venezolano, al actual nivel de exportaciones de poco menos de 2.4 millones de barriles diarios, Venezuela deja de percibir entre 550 y 600 millones de dólares al año.
OEA VE PROBLEMAS
El embajador Albert Ramdin, secretario general adjunto de la Organización de Estados Americanos (OEA), reconoció problemas en Petrocaribe durante la conferencia sobre Perspectivas Políticas y económicas de la VII Cumbre de las América que brindó a empresarios y políticos en Managua.
“Desde la perspectiva del presupuesto es comprensible que un país (como Venezuela) va a revisar, porque si ha basado este en un ingreso de cien dólares por barril, y el desarrollo lo está bajando a menos de cincuenta dólares, entonces cualquiera tendría un problema en ese sentido”, respondió Ramdin al ser cuestionado sobre Petrocaribe por los empresarios.
El embajador espera que el tema del acuerdo de Petrocaribe se aborde en la Cumbre de las Américas en abril en Panamá, pero “sí va a tener un impacto sobre los países que se han beneficiado de este arreglo en el pasado” la reducción de sus ingresos por el hundimiento del precio del petróleo, afirmó.
Su posición es que “siempre es bueno que exista esa solidaridad entre los países que tienen recursos con los países menos afortunados en la región” (…) pero “mucho más importante es revisar la situación general de energía, incluyendo el fortalecimiento de la cooperación de los países”.
Ramdin insistió en que “la situación de los bajos precios del petróleo es un asunto crítico de los países de la región” por lo cual en la próxima Cumbre de las Américas se discutirán las propuestas en reformas energéticas del sector privado.
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