Álvaro Elías Martínez Romero admitió haber llegado a la finca de Leonardo Bello Pérez, pero aseguró que no mató a nadie. LA PRENSA/LUIS E. MARTÍNEZ

Reconstruyen triple homicidio en Muy Muy

Álvaro Elías Martínez Romero es la identidad del supuesto naturista señalado como el principal sospechoso de matar a tres campesinos en la comunidad Compasaguas, del municipio matagalpino de Muy Muy, aunque el curandero niega haber cometido el crimen.

Álvaro Elías Martínez Romero es la identidad del supuesto naturista señalado como el principal sospechoso de matar a tres campesinos en la comunidad Compasaguas, del municipio matagalpino de Muy Muy, aunque el curandero niega haber cometido el crimen.

El sospechoso fue detenido la noche del 19 de marzo en un barrio de Estelí y según él, fue golpeado en los genitales por policías que además lo habrían encañonado con las armas de reglamento, exigiéndole que confesara haber matado a Leonardo Bello Pérez, de 63 años; su hija Élida del Carmen Pérez Dávila, de 24 y el marido de esta última, Arlen Emilio Ochoa López, de 26, a quienes había convencido de ir a desenterrar un tesoro.

Martínez fue llevado este 20 de marzo a la finca El Aguacate, nueve kilómetros al este del poblado de Muy Muy, para reconstruir los hechos ocurridos el 14 de marzo y los familiares de las víctimas insisten en culparlo.

“El maje se negaba, pero nosotros estamos seguritos que él fue”, dijo Rubén Antonio Pérez Dávila, hijo de Leonardo, explicando que “al final (de la reconstrucción de los hechos), cuando ya no hallaba qué hacer, porque andaban más de cien personas (de la comunidad), entonces dijo que él los había matado”.

Sin embargo, antes de que lo llevaran a Muy Muy, el supuesto naturista dijo a LA PRENSA que nada tuvo que ver con el homicidio y “aparentemente llegaba otro hombre”.

CURANDERO LES DIJO QUE TENÍAN QUE VENDER FINCA

Admitió que “yo los atendía a ellos, pero yo solamente les llevaba medicina a ellos, al señor para el reumatismo y problemas de la próstata y a la señora para problemas de vómito, mareos, debilidad”.

Según los familiares de las víctimas, Martínez convenció a Bello de que para sanar a su esposa Ana María Dávila, quien tiene problemas visuales, tenía que vender la finca de diez manzanas en las que supuestamente había “maleficios”.

“Yo no soy de esos, en ningún momento dije eso”, insistió Martínez a LA PRENSA.

BUSCABAN TESORO

Presuntamente, Álvaro Elías Martínez Romero llegó el jueves 12 de marzo a la maltrecha casita de madera donde Leonardo Bello Pérez residía con su esposa, diciéndole que podría multiplicar el dinero obtenido de la venta de la finca a más de un millón de córdobas, pero que debían desenterrar un supuesto tesoro en la parte montañosa de la propiedad, acordando que para hacerlo llegaría nuevamente el sábado 14 de marzo.

Bello junto con su hija y su yerno alistaron herramientas para ir al sitio indicado por el curandero. No obstante, los tres cadáveres, presentando un golpe en la parte de atrás de la cabeza, fueron encontrados el 15 de marzo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí