Unas 36 familias – casi todas nicaragüenses – que serán reubicadas del Triángulo Solidaridad, el asentamiento donde actualmente viven en ranchos de madera y lata, se oponen a vivir temporalmente en contenedores que serán condicionados como casas.
La líder de esta comunidad, Ana Martínez, indicó que estas familias no se van a trasladar a esas viviendas temporales, no solo por sus espacios incómodos, sino porque temen que una vez fuera de sus ranchos, les será difícil obtener la vivienda que el gobierno les ha prometido.
“La gente dice que no sale de sus casas mientras no tengan las llaves de su casa, porque una vez en los contenedores al Ministerio de Vivienda se les puede olvidar que necesitan casas”, explicó.
Estas 36 familias son parte de 191 que serán reubicadas porque en una parte del precario, ubicado en Tibás, San José, en un área de 27 mil 658 metros cuadrados, pasará una nueva carretera que mejorará el tráfico entre la capital y la vía que conecta con el principal puerto del país en el Atlántico.
El resto irá a casas ubicadas en 9 proyectos del país, bajo diferentes modalidades como crédito hipotecario una minoría y bonos de viviendas (donadas).
El Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos (Mivhah), invertirá 220 millones de colones (408 mil dólares) solo en la compra de contenedores que servirán de casas durante tres meses, y en total destinará casi 8 millones de dólares para la reubicación de las 191 familias.
“Nadie quiere vivir en contenedores, porque aunque seamos extranjeros tenemos derecho a una vivienda digna. Si hay que pagar las casas pues a como pobres que somos las pagaremos, si es el caso”, añadió Martínez.
El ministro del Mivah, Rosendo Pujol, reiteró ante una comisión del parlamento que los contenedores servirán de vivienda temporal.
La reubicación de una parte del Triángulo que debió iniciar a finales de febrero aún no comienza, debido a la engorrosa tramitología que deben pasar los expedientes de las familias aspirantes a viviendas.