El inglés Lewis Hamilton (Mercedes), último campeón del mundo, se convirtió en el primer líder del Mundial de Fórmula Uno al ganar ayer el Gran Premio de Australia, disputado en Melbourne.
Hamilton, quien arrancó desde la primera posición tras haber firmado el sábado la trigésima novena pole de su carrera en F1, se impuso por delante de su compañero y rival alemán Nico Rosberg y de otro germano, el cuádruple campeón mundial Sebastian Vettel, que acabó tercero en su debut con Ferrari.
La carrera, que se inició con solo 15 coches y concluyó con 11, indicó que Mercedes sigue siendo la gran potencia en la categoría reina del automovilismo y supuso un brillante debut del madrileño Carlos Sainz —hijo del doble campeón mundial español de rallys de mismo nombre—, que finalizó noveno.
El mejor de los principiantes, no obstante, fue el brasileño Felipe Nasr, quien acabó quinto.