[doap_box title=»Se marcha» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Carlos Chocorroncito Buitrago se marcha el lunes a México para su pelea ante Mario El Dragoncito Rodríguez , la cual será en un nocaut a las drogas, a realizarse en Chiapas.
Buitrago cree que ha madurado y no piensa cometer los errores del pasado. “Tengo que despertar y el guanteo con Félix Alvarado me ha ayudado mucho”.[/doap_box]
La profecía de Alexis Argüello no se ha cumplido, Chocorrón no ha logrado el pico del éxtasis en el boxeo. En su mente ronda una penuria que le llama a pelear de retroceso, es una pesadilla que le aqueja de día, tarde y noche.
A nivel psicológico, Carlos Buitrago no está bien, sus destellos de campeón se ocultaron desde hace dos años, ya no quiebra su cintura ni acorta las distancia. Cuando pelea, su esquina es un nido de angustia con una incógnita del resultado final.
Así como cayó Buitrago ante Freshmart, caen los hombres que no tienen su mente fuerte como su condición física, las emociones están abrumando a Carlos, los nervios juegan sucio y sobre todo, el temor de quedarse sin aire es la especulación que le recorre durante todas las peleas.
Yo sé que ya no soy el mismo, pero sé que el Buitrago de antes todavía está aquí. Tengo que sacarlo, mi papá me lo ha dicho mucho. A veces pienso que me quedaré sin aire, lo que pasa es que antes peleaba a cuatro asaltos y ahora los rivales son más fuertes y las peleas más largas, asegura, Chocorrón, quien ha convertido su sendero predestinado al triunfo, en un laberinto de agonías colmadas de incertidumbre.
El Chocorrón que alzaba su vuelo al sonido del campanazo, ha hibernado. Se podría decir que desde que enfrentó a Gabriel Mendoza su agresividad ha menguado. Es que se le acabó el hambre, ya lo tiene todo: casa, carro y familia, dicen las personas del gimnasio al unísono, aunque al platicar con Buitrago, él todavía se da cuenta que no significa nada para el boxeo.
Estoy consciente que no he logrado nada, pero aprovecharé este chance de eliminatoria, dice el púgil, a pesar de que le ha dado un alzhéimer boxístico.
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