La bala no sale de mi dedo, la nueva obra poética de Ninfa Farrach. LA PRENSA/URIEL MONINA.

Versos de dolor

El publicar este segundo libro con sus propios recursos y con un tiraje de mil ejemplares, revela Farrach, ha sido su gran “acontecimiento de búsqueda de calidad literaria y madurez personal”.

[doap_box title=»Tome nota» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]La bala no sale de mi dedo, de Ninfa Farrach, será presentado por Hernán Navas Rivas, hoy a las 10:00 a.m. en la Sala Pablo Antonio Cuadra del Instituto Nicaragüense
de Cultura.[/doap_box][doap_box title=»La vida» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]“Lo tierno y dulce de la vida, dice la poeta, la han hecho sobrevivir a la tragedia”, razones por la cual tituló así su libro; La bala no sale de mi dedo, disponible en librería Literato, y  próximamente en Hispamer, y la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.[/doap_box]

El publicar este segundo libro con sus propios recursos y con un tiraje de mil ejemplares, revela Farrach, ha sido su gran “acontecimiento de búsqueda de calidad literaria y madurez personal”. Su primer poemario de hondo sentir interiorista  Con el tiempo en silencio , fue publicado en 1983.

Para Juan Chow, su más cercano crítico, “Farrach pone la pluma en la llaga de los corazones” y “con su parquedad estética nos invita ganar el tiempo para gozarlo, a pesar de las tragedias”.

Los primeros versos fueron escritos en México en los años ochenta. “En este libro hay poemas de agonía”, revela la poeta, quien luchó contra un tumor hipofisario y un tratamiento agresivo; y más de alguna vez estuvo la sombra del suicidio.

El hacer poesía en el drama, reflexiona ahora Farrach, fue “su tabla de salvación ante el dolor, la soledad, y el futuro incierto. Al respecto la poeta se refirió a versos cortos que todavía la impactan al volverlos a leer, como Crucifíquenla, Abandono, Viaje de caracol, Mujer árbol I y Compañeros poetas .

“Si bien son de dolor, al haberlos escrito me liberaron y llenaron de gozo”, confiesa Farrach;  su esencia “reúne en puñados de versos mi dolor de mujer y el olor de mi tierra”.

La naturaleza también es parte del canto lírico de Farrach, quien ahora vive en la Quinta Los Mangos, en Veracruz, Managua, rodeada de árboles diversos, pájaros, iguanas, y otros animales exóticos.

Este es ahora su “mundo y pequeño paraíso”, dice contenta la poeta.

«Lo tierno y dulce de la vida, dice la poeta, la han hecho sobrevivir a la tragedia», razones por la cual tituló así su libro; La bala no sale de mi dedo,  disponible en librería Literato, y  próximamente en Hispamer, y la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.

Boletin Cultura literatura Nicaragua archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí