El Gobierno de Nicaragua repudió la decisión de Estados Unidos (EE. UU.) de prohibir la entrada de siete funcionarios y exfuncionarios de Venezuela al país norteamericano, por considerarlos una amenaza a su seguridad nacional, lo que también motivó otra declaración de solidaridad al país suramericano.
La primera dama y vocera del Gobierno de Nicaragua, Rosario Murillo, leyó la declaración del ejecutivo ayer en su comunicación acostumbrada del mediodía, en la cual acusó al gobierno estadounidense de alentar la ruptura golpista en Venezuela y de una brutal embestida contra el presidente Nicolás Maduro.
Nicaragua, que ha sufrido la política injerencista e intervencionista del imperio norteamericano, nos unimos una vez más al querido pueblo bolivariano, en momentos que confirman la continuidad de la política imperialista de los Estados Unidos, dice la declaración leída por Murillo.
Mientras tanto, en el parlamento, los diputados del partido gobernante Frente Sandinista (FSLN) expresaron todo tipo de descalificaciones al Gobierno de Estados Unidos y aseguraron que en la sesión harán pública una declaratoria de rechazo a EE. UU. y otra expresión de solidaridad a Venezuela.
MÁS RECHAZO
Los embajadores de los países suramericanos en Nicaragua, que integran el Alba, ofrecieron una conferencia de prensa ayer por la tarde, donde el embajador venezolano Francisco Javier Arrúe manifestó que el interés de Estados Unidos al sancionar a funcionarios venezolanos tiene como objetivo la producción petrolera de Venezuela.
“Quinientos mil millones de barriles de petróleo es razón más que suficiente para que este imperio monumental y depredador se tire contra Venezuela”, dijo Arrúe.
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