Estados Unidos condenó este martes la represión y el uso de la fuerza por parte de la policía contra una manifestación estudiantil en Birmania, país cuyos esfuerzos de democratización ha alentado Washington.
«Estamos profundamente preocupados por las informaciones sobre la uso de la violencia por la policía contra los manifestantes», declaró la portavoz del departamento de Estado, Jennifer Psaki, tras la detención de más de 120 manifestantes por la policía birmana que dispersó una marcha estudiantil en el centro de ese país del sureste de Asia.