Nicaragua sigue utilizado como “país de tránsito de remesas ilícitas de drogas, en particular de cocaína”, señala el informe 2014 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de Naciones Unidas.
La JIFE señala que el uso indebido de drogas parece ir en aumento en muchos países de la región.
Se calcula que más del ochenta por ciento de la cocaína que se introduce clandestinamente en los Estados Unidos pasa por la región, donde aumenta la tendencia a producir drogas ilícitas. La producción actual de adormidera en Guatemala es pequeña, pero tiende a aumentar.
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“Nicaragua es parte de una ruta importante para el tráfico de cocaína procedente de América del Sur con destino a los Estados Unidos”, señaló el informe.
La JIFE destaca que “la pobreza económica de Nicaragua, su limitada capacidad para luchar contra la droga y garantizar la seguridad fronteriza y la escasa población de sus regiones crean condiciones propicias para que las organizaciones de traficantes de drogas transporten drogas, armas y dinero en efectivo y establezcan laboratorios e instalaciones de almacenamiento clandestinos”. Y apunta que “la labor de interceptación del tráfico de drogas se ve gravemente afectada por la limitada presencia del Estado en las zonas autónomas de la costa Atlántica del país y por la falta del equipo y el personal necesarios para patrullar eficazmente las aguas territoriales”. También se refiere al control que a lo interno mantiene el país con algún tipo de medicamentos.
A su vez, menciona que en diciembre de 2013 una misión de ese órgano visitó Nicaragua, donde encontró la disponibilidad de estupefacientes para el tratamiento del dolor. Pero observó que las autoridades desconocían en gran medida el alcance actual del uso indebido de drogas en el país y disponía de escasos datos fiables al respecto.
La misión aconsejó realizar un estudio epidemiológico sobre la prevalencia del uso indebido de drogas.
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