El secreto judicial que cubre una lista de 54 políticos implicados en las corruptelas en Petrobras puso ayer a muchos legisladores a la defensiva, ante la sospecha de que puedan estar entre los acusados por la Fiscalía. El caso investigado desde hace un año se refiere a una vasta red de corrupción enquistada en la petrolera y que se habría apropiado de varios miles de millones de dólares.
La lista fue entregada el martes a la Corte Suprema, que la mantiene bajo sigilo y solo se romperá cuando el juez instructor, Teori Zavascki, decida si acepta la denuncia presentada por el fiscal general, Rodrigo Janot.
“Obviamente, hay un clima de tensión y ansiedad en el Congreso”, declaró el ministro de Relaciones Institucionales, Gilberto “Pepe” Vargas, quien admitió que “hay mucha preocupación” con las sospechas que circulan de forma oficiosa, que apuntan a políticos del oficialismo y de la oposición.
La prensa local ha publicado información no confirmada sobre la “lista negra” en la que estarían los presidentes del Senado, Renan Calheiros, y la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha; el senador y expresidente Fernando Collor de Melo y la senadora Gleisi Hoffmann, exministra de la Presidencia en el Gobierno de Dilma Rousseff.
Calheiros insistió ayer en que no tiene “nada que ver” e instó al Senado a “trabajar” sin prestarse a “especulaciones”.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A