17 trabajadores murieron ayer en la explosión en la mina Zasiadko, en Donetsk, ciudad del Este castigada por la guerra desde 2014 y cuya población está pendiente de 16 mineros bajo tierra.
“La explosión fue un accidente y no producto de un ataque de artillería”, dijo Yuliana Bedilo, portavoz del Ministerio de Emergencias de la República Popular de Donetsk.
El primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, exigió a Rusia que ordene a los prorrusos dejar entrar a rescatistas a la zona afectada.
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