Lo que importa es el salario real


Después de dos años sin acuerdo del salario mínimo de modo tripartito (Gobierno, sindicatos y empresarios), se evidencian las discrepancias fundamentales alrededor de este tema. Por un lado, el Gobierno y los sindicatos creen que lo importante es aumentar el salario nominal por medio del incremento del salario mínimo, y por otra parte, los empresarios parten del criterio de que el aumento debe ser al salario real, o sea al poder adquisitivo de los que ganan el mínimo.

Los empresarios tienen razón al alegar que la fórmula utilizada para calcular por ley los incrementos del salario mínimo, no incluye la variable más importante que es la productividad del trabajo. Si un trabajador obtiene un porcentaje de salario mayor a su productividad, el incremento salarial tiene necesariamente consecuencias inflacionarias, pues ya son unas 250 mil personas, según dice la ministra del Trabajo, las que se encuentran ganando el salario mínimo en Nicaragua.

Una manera efectiva de aumentar la productividad sería bajar la tarifa energética y de los combustibles. Una reducción del 20 por ciento en esas tarifas aumentaría en ese mismo porcentaje el poder adquisitivo de los trabajadores y equivaldría a un aumento de los salarios reales en la misma proporción. Para aumentar el bienestar de los trabajadores se necesita bajar los costos o aumentar los ingresos como resultado del incremento de la productividad. Pero el Gobierno, en vez de bajar las tarifas para disminuir los costos energéticos y de combustibles, que son los más altos en la cadena productiva, endosa al sector privado el aumento en el poder de compra de los trabajadores, sin que esto venga acompañado proporcionalmente por un incremento en la productividad y la producción.

De manera que hace bien el sector empresarial en impugnar esta situación. Determinar un salario mínimo fuera de la realidad productiva provoca más inflación, más subempleo y más informalidad. Si el salario mínimo se basa en la productividad resulta autosostenible y contribuye a atraer la inversión extranjera y nacional, mientras que la imposición de salarios fuera de la realidad productiva crea más inflación, desalienta la inversión y genera más informalidad y mayor desempleo.

En “el reino de lo ilógico”, como llamaba Pablo Antonio Cuadra (PAC) a Nicaragua, los buenos ejemplos no se generalizan ni se aprovechan las mejores experiencias, como por ejemplo el de la Zona Franca. Allí, desde el año 2009 se ha hecho a un lado la desfasada ley del salario mínimo y se han consensuado salarios multianuales, los cuales no se ajustan a una fórmula matemática errónea que omite el factor clave de la productividad. Allí se está cumpliendo un reajuste salarial realista, que contribuye a posicionar a Zonas Francas como el principal sector exportador del país, el que genera el mayor porcentaje de empleos formales de Nicaragua, con el Seguro Social incluido, y compensa a sus trabajadores de acuerdo con sus capacidades, habilidades y destrezas, no con una tabla salarial mínima que más bien perjudica a todos.

El salario de acuerdo con la productividad es un principio que no se debería obviar, si realmente se quisiera fortalecer la economía nacional para favorecer tanto a los trabajadores como al sector empresarial.

Editorial editorial salario archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    La cerca que estamos de mal e peor en Nicaragua eso del salario mínimo es un verdadero problema *****(pero eso no debe faltar los diputados ganando grandes salarios y un pueblo en banca rota esto es un verdadero desastre que vivimos los nicaragüenses *****el gobierno que dice ser de los pobres debería de frenar esas altos costos.

  2. Hace 11 años

    Si lo que quiere decir La Prensa es que debe existir una relacion estrecha entre la productividad de la mano de obra y el salario real, me parece bien. No debemos olvidar que salarios reales por encima de la productividad de la mano de obra, puede generar más bien desempleo. Sin embargo, si quiere justificar esta lógica económica con razonamientos falaces, mejor que se quede callada pues hace el ridículo. Quién escribió este artículo?, Sanchez Sancho?

  3. Leopoldo Quintana
    Hace 11 años

    En Nicargua los empresarios pagan los salarios reales y nominales más bajos de centroamérica, de ahi la emigración de la mano de obra. El salario real del trabajador está desbaraatado no por el salario mínimo sino por la gran carga de impuestos donde los empresarios tienen grandes exoneraciones y proteccionismo arancelario para aumentar sus ganancias y el alza de precios en la canasta básica, al oponerse a la importación de bienes para equilibrar el mercado.

  4. Jose Hernandez
    Hace 11 años

    Se hace necesario en Nic. una ley de competencia para quitarle lo gallito a las grandes empresas y favorecer al trabajador en la competividad productiva tambien, se romperian las empresas q monopolizan ciertos sectores produtivos y no habria nesecidad de una tabla salarial. Se hace necesario tambien una revolucion en la economia nica para sacar al pais del charco vicioso q solo favorecen a los empresarios y no al trabajador, la educacion es primordial en todo y una economia abierta.

  5. Aldo
    Hace 11 años

    Adelante empresa privada son el único motor que produce…..

  6. El Juez
    Hace 11 años

    Como toda empresa este diario tambien salio chimado. Como explotadores de los trabajadores tambien se tapan. Nunca el empresario ha visto al trabajador como persona, sin no como un esclavo por que el se arroga darle lo que le venga en gana.

  7. tachitoelmuerto
    Hace 11 años

    y la productividad gerencial donde queda?, considerando que el 70% de las «grandes empresas» son emporios familiares, donde el bisabuelo «heredó» al abuelo y este al nieto, es decir tenemos más de un siglo de tener a las mismas «empresas» ineficientes que no invierten ni en maquinaria, ni en equipos, ni en tecnología, entonces como quieren que el «colaborador» rinda más y sea más eficiente; por favor sean serios y al menos inviertan en tecnología

  8. Juan Sin Miedo
    Hace 11 años

    Don Chanito o no sabe de matemáticas o es cínico. El incremento anual más alto que es el salario del sector agropecuario es del 9.01% y no del 11.48% a como se está vendiendo. El truco está en la aplicación semestral y no anual. Ejemplo 3,000 pesos mensuales x 13 meses = 39,000 pesos. 3,000 pesos x 1.1148 x 13 meses = 43,477.20. Pero al aplicarlo semestralmente (3,000 * 1.0574 * 6) + ( 3,172.20 * 1.0574 * 7) = 42,513.19. El incremento semestral reduce el porcentaje a 9.01 (42,513.19/39,000)

  9. Hace 11 años

    Por fin estoy de acuerdo con la prensa.aqui en este pais no se toma encuentra la productividad.

  10. Hace 11 años

    Estoy de acuerdo no puede pagar un salario por decreto y resulta q los q trabajan mas ganan menos ejemplo. Las nipones y el comercio.

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