El estadio Moisés Palacios no es solo la casa de Las Brumas de Jinotega, también es su principal aliado. Es ahí donde Alexander Hernández, actual colíder en jonrones junto con Esteban Ramírez de León, dispara sus cuatro vuelacercas y donde la novena marca sus nueve batazos de cuatro esquinas.
Después de cuatro series del Campeonato Nacional de Beisbol Superior, el conjunto jinotegano es el segundo en cuadrangulares conectados entre los 18 equipos en el evento, solo detrás de la Costa Caribe que suma diez, pero tiene balance de 6-10, con cuatro triunfos en su terreno.
¿A qué se debe la importante cantidad de jonrones del equipo Jinotega? La respuesta más obvia es la altitud en que se encuentra la ciudad y el estadio, que es de 1,003.87 metros sobre el nivel del mar, según datos de la Alcaldía Municipal. A mayor altitud el aire es menos denso, por lo que la bola puede viajar más largo.
Pero esto no resta mérito a sus bateadores, ya que son ellos los que dan los cuadrangulares, no sus rivales. Es así que, los jinoteganos aprovechan las condiciones de su estadio, pero el picheo de este equipo no le da la oportunidad a sus oponentes de utilizar a su favor las mismas.
El problema se presenta cuando salen de casa, pues al ser los visitantes no conectan un solo jonrón y permiten siete, mientras su balance es de 2-8.
Sin duda, Jinotega es un equipo de bateo, pues en gira anota 43 carreras y en casa 45; pero permite 48 anotaciones de visita y 30 en su terreno, cifras muy similares.
Estos números denotan una dependencia muy alta a su patio, pero sobre todo, que el picheo no está a altura de la capacidad ofensiva del equipo, una realidad que posiblemente no les permita avanzar a los cuartos de final del campeonato a menos que haya un cambio radical.
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