Cuando una pareja sostiene relaciones sexuales normales durante un año sin ningún tipo de protección anticonceptiva y sin producirse el embarazo de la hembra estamos frente al caso de una pareja infértil.
Hasta veinte por ciento de parejas pueden verse afectadas por esta situación que puede resolverse con solución favorable hasta en un 95 por ciento de casos.
Por machismo el esposo pide a la esposa que vaya al médico, en el supuesto de “que ella es la del problema”. Esto es un error. En general cerca de la mitad del problema lo produce la mujer y la otra mitad el varón.
Resulta más rápido, cómodo y económico comenzar a estudiar la infertilidad por el varón, porque se ha reconocido que el cuarenta por ciento de los varones infértiles están afectados de un problema reproductivo llamado Varicocele, el que se diagnostica por la exploración o por un ultrasonido diagnóstico.
Se realiza interrogatorio para conocer antecedentes personales del paciente, seguido del examen físico de testículos y pene. Después de tres días de abstinencia sexual, el paciente se masturbará y obtenemos una eyaculación para realizar el espermiograma. En este examen vemos la cantidad de espermatozoides que tiene por cada mililitro y se espera que la cantidad promedio sea de veinte millones.
Los otros dos aspectos importantes son que el cincuenta por ciento o más de los espermatozoides tengan buena movilidad y que no exista un exceso de estos que tengan formas anormales.
El varicocele son várices del cordón espermático que dificultan la salida normal de los espermatozoides por lo cual el espermatograma puede reportar “azoospermia”, es decir ausencia de espermatozoides. Una cirugía puede restablecer la normalidad hasta en un 95 por ciento de efectividad.
No abusar del alcohol, tabaco, marihuana, evitar traumatismos pélvicos e infecciones de trasmisión sexual son otros factores preventivos.
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