Producir semillas de frijol y maíz resistentes a la sequía, transferir nuevas técnicas para el manejo de los cultivos y promover las escuelas de campo son algunas de las acciones que se desarrollan para que los pequeños y medianos productores enfrenten los efectos del cambio climático.
“Más de cuarenta mil productores fueron beneficiados… con el desarrollo de estas tecnologías enfocadas en el cambio climático y hoy por hoy estamos enfocados en el uso de estas, y de instrumentos agrícolas y capacitación desde las escuelas de campo para que estos productores también mejoren la productividad”, explicó María José Corea, directora del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Además de los granos básicos, el proyecto también contempla la promoción de cultivos no tradicionales como chía, cacao orgánico y café.
El proyecto es financiado por la Cooperación Suiza y según su representante, Hubert Eisele, también unos 13,000 productores de la cadenas de maíz y frijol se beneficiaron con la adopción de sesenta nuevas prácticas tecnológicas para el manejo de suelo y de los cultivos y para el uso del agua.
“La innovación va contribuir a generar cosechas más grades y a elevar la productividad”, aseguró Eisele.
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