La operación prevista para mañana se tuvo que adelantar. Randy Caballero se sintió noqueado por el dolor, desesperado por acabar con la agonía que le hace flaquear, quiere desaparecer su talón de Aquiles, aunque en su caso sería un tumor en su pie derecho que le hace usar muletas y estar lejos de su pasión deportiva llamada boxeo.
“Tuvimos que adelantar la operación porque Randy no pudo soportar más. El dolor es enorme y esperamos que todo acabe mañana (hoy)”, indicó su papá y entrenador, Marcos Caballero.
Todo se mantiene igual según indicó su papá, siempre será intervenido quirurgicamente en el Hospital Loma Linda en California, Estados Unidos.
Luego de la operación el campeón de las 118 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) necesitará entre dos y tres meses para retomar el ritmo lentamente y continuar su reinado mundial.
Por lo pronto es prematuro para conocer hasta cuándo hará su primera defensa, la cual dependerá de la evolución del pie.
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