El vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, viaja hoy a Guatemala para revisar con los mandatarios de ese país, El Salvador y Honduras, el plan Alianza para la Prosperidad, que busca reforzar las instituciones, mejorar la seguridad y frenar la migración irregular y para el que esperan fondos estadounidenses.
El plan se acordó en noviembre, tras la llegada masiva a Estados Unidos el año pasado de miles de menores indocumentados, la mayoría procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador, países que forman el llamado Triángulo Norte de Centroamérica y que registran los índices más altos de violencia del continente.
La iniciativa, que cuenta con el respaldo del Gobierno de Estados Unidos y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tiene cuatro líneas estratégicas: dinamizar el sector productivo, desarrollar el capital humano, mejorar la seguridad ciudadana y el acceso a la justicia, y fortalecer las instituciones.
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