El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, afirmó que el asesinado líder opositor ruso Boris Nemtsov le dijo hace unas semanas que debía hacer públicas pruebas convincentes de la injerencia militar rusa en Ucrania.
Hace unas semanas hablamos sobre cómo edificar las relaciones entre Ucrania y Rusia, sobre cómo nos gustaría que fueran. Boris me dijo que debía hacer públicas pruebas convincentes de la participación de las Fuerzas Armadas rusa en Ucrania, dijo Poroshenko, citado por medios locales.
El jefe del Estado agregó que alguien tenía mucho miedo de que ello ocurriera. Boris no tenía miedo. Los verdugos tenían miedo. Ellos lo mataron, dijo.
El presidente ucraniano destacó que Nemtsov era un gran amigo de Ucrania y un gran patriota de Rusia, una persona que hacía de puente entre los dos Estados.
El 1 de marzo él debía encabezar una marcha multitudinaria (en Moscú) para demostrar que existe otra Rusia, que quiere a Ucrania, que respeta los derechos humanos y para la que la palabra libertad significa algo, agregó.
Nemtsov, de 55 años, fue asesinado en Moscú de cuatro tiros en la espalda cuando al filo de la pasada medianoche paseaba con una amiga por uno de los puentes sobre el río Moscova, cerca del Kremlin.
Nemtsov se mostró siempre en contra de la política del Kremlin en el país vecino, tanto en la Revolución Naranja de 2004, como en la anexión de la península de Crimea por Rusia o, más recientemente, contra el apoyo de Moscú a los separatistas prorrusos.
Aún no habían retirado de la calzada el cadáver del político opositor cuando el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, transmitió la primera reacción a la noticia del presidente ruso, quien aseguró enseguida que el crimen tiene todos los rasgos de un asesinato por encargo de carácter sumamente provocador.
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