El sonido de las marimbas, las siluetas bailando y otros pintando o dibujando son parte del ambiente que se vivía en la escuela folclórica de Masaya, Trinidad Dávila, del histórico barrio de Monimbó. No obstante, todos esos menesteres están sin horizonte, pues tanto los profesores como el alumnado temen su cierre por falta de presupuesto.
Ahí se imparten clases de bailes folclóricos, guitarra, marimba, dibujo y pintura que debían iniciar el 16 de febrero; sin embargo los 277 alumnos matriculados, entre niños, jóvenes y adultos, tendrán que esperar que la Alcaldía de Masaya, administrada por el sandinista Orlando Noguera Vega, desembolse el presupuesto.
Se conoció que desde el 2012 esta escuela funcionaba gracias al apoyo de la cooperación española, que les destinaba una parte de los fondos, mientras que la municipalidad asumía la contrapartida. Sin embargo, en diciembre del año pasado los cooperantes se fueron del país.
Sergio Rosales, concejal del PLI en Masaya, no se explica por qué están deteniendo la educación y que es extraño que la municipalidad no haya desembolsado los 714,514 córdobas que se aprobó en el presupuesto.