El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pidió mantener la «máxima alerta» pues recibió la información de que desde Colombia tratan de «infiltrar» a paramilitares vestidos de civil para realizar actos de violencia en el país caribeño.
«Hablé con el general en jefe (ministro de Defensa, Vladimir) Padrino López (…) y le dije vamos a colocar las fuerzas policiales y militares de la patria en máxima alerta porque tengo la información que desde Colombia están tratando de infiltrar a un grupo de paramilitares vestidos de civil para traer violencia», dijo.
El presidente hizo estas declaraciones durante un acto con obreros en el estado de Bolívar (sureste), donde aseguró que los paramilitares tendrían el objetivo de realizar actos de violencia en los estados de Zulia, Táchira y Apure, fronterizos con Colombia, y también tratarían de «infiltrarse hacia el centro del país».
«Quieren infiltrar grupos armados entrenados por los paramilitares de Colombia porque desde el norte (Estados Unidos) se ha dado la orden de, como sea, destruir la patria de Bolívar», señaló.
El gobernante acusó al «imperio» de querer promover el caos en el país «para después venir y pedir la intervención internacional en Venezuela».
En este sentido, conminó a la «clase obrera» a salir a la calle «junto a la fuerza armada» si algún día amanece con la noticia «de que el presidente Nicolás Maduro no aparece» o que fue «atacado el palacio presidencial».
El presidente venezolano informó hace dos semanas de un supuesto plan de golpe de Estado «trazado» en Estados Unidos, que fue frustrado por su Gobierno y en el que estarían presuntamente involucrados algunos militares de la fuerza aérea y dirigentes opositores.
GOBIERNO DE EE.UU. RESPONDE A VENEZUELA
A través de una nota de prensa, la vocera del Departamento de Estado de Estados Unidos, Jen Psaki declaró que «las alegaciones hechas por el Gobierno de Venezuela de que los Estados Unidos está involucrado en una conspiración de desestabilización y golpe de estado, son infundadas y falsas.» Además dijo que «los Estados Unidos no apoya las transiciones políticas por medios no constitucionales. En consonancia con los principios consagrados en la Carta Democrática Interamericana, los Estados Unidos reafirma el compromiso de la región con cambios de gobiernos democráticos, constitucionales, pacíficos, y de acuerdo con el estado de derecho.»
Psaki dijo que Estados Unidos sigue siendo el mayor socio comercial de Venezuela y que los problemas económicos y políticos de Venezuela son los resultados de las políticas del Gobierno venezolano y no una “conspiración” por parte de Estados Unidos para generar disturbios en Venezuela ni socavar la economía de Venezuela o su Gobierno, como lo ha dado a entender las autoridades venezolanas.
Lo vocera del Departamento de Estado de EE.UU., lamentó que el Gobierno venezolano siga culpando a los Estados Unidos u otros miembros de la comunidad internacional por eventos dentro de Venezuela y dijo que el Gobierno venezolano necesita lidiar con la grave situación que enfrenta.