Kluiverth Roa, un estudiante de 14 años, murió ayer al recibir un disparo de escopeta en la cabeza durante una protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro en la ciudad de San Cristóbal (Estado de Táchira), cuna de las protestas antigubernamentales entre febrero y mayo de 2014.
Maduro envió sus condolencias a la familia del joven y condenó su “asesinato” durante —dijo—, un “hecho de violencia” en el momento “en el que un grupo de muchachos con capucha, estaban en actividades de protestas y de generación de violencia”.
“En ese momento se produjo un hecho inverosímil: pasaron unos policías por allí, se enfrascaron en una pelea, dicen los policías que fueron rodeados y golpeados, y atacados con piedras y uno de los policías accionó la escopeta de perdigones y asesinó a este muchacho”, explicó en una alocución en la estatal VTV.
La Fiscalía General indicó en un comunicado que el oficial Javier Mora Ortiz, de la Policía Nacional Bolivariana, de 23 años de edad, fue apresado por miembros de la policía judicial por su presunta vinculación con la muerte del joven, y que en las próximas horas será imputado.
En la sesión ordinaria de ayer en el Parlamento al final no se trató directamente el tema de Borges, quien en su turno de palabra pidió “sensatez” y dejar a un lado los “sectarismos” en sus actuaciones al Ejecutivo.
El oficialismo respondió a Borges en el mismo escenario a través de Darío Vivas quien afirmó que el opositor era el responsable de elegir los blancos que serían atacados en el supuesto plan de golpe de Estado ya desmantelado por el que buscan enjuiciarle.
La bancada oficialista comenzó el lunes con los pasos para desaforarlo solicitando en el Ministerio Público que se le abra una investigación por su presunta vinculación con un supuesto plan de golpe fallido cuyos pormenores fueron en parte facilitados por el mismo presidente de la AN, Diosdado Cabello, hace unos días.[/doap_box]
La ministra de Relaciones Interiores, almirante en jefa Carmen Meléndez, confirmó la detención de un policía nacional y, en una llamada telefónica a la televisora estatal dijo que el funcionario confesó que le disparó al estudiante con una escopeta y municiones de goma. Meléndez pidió a los pobladores del Táchira y demás estados del país que mantengan la calma.
Luego que se dio a conocer la muerte del joven, las protestas se intensificaron en San Cristóbal. Algunas calles de la ciudad fueron bloqueadas con barricadas mientras que los comercios del centro fueron cerrados y se suspendió el transporte público, así como las actividades escolares.
En medio de las protestas fue incendiado un puesto de vigilancia que la Guardia Nacional tenía en una plaza de esa localidad.
Según investigaciones preliminares, Roa resultó gravemente herido cuando manifestantes se enfrentaron con la policía que trataba de contener la protesta en los alrededores de la Universidad Católica del Táchira, próxima a la residencia del gobernador oficialista del estado, José Vielma Mora.
El concejal opositor José Vicente García, presidente de la comisión de derechos humanos del Concejo Municipal de San Cristóbal, precisó que el adolescente murió cuando era trasladado a un centro de salud.
INDIGNACIÓN
“Cómo se les ocurre que un niño simplemente que esté saliendo de su colegio para su casa y le disparen a quemarropa”, reclamó Glenda Lugo, una habitante de los alrededores de la Universidad Católica del Táchira. “Estamos cansados de esta injusticia. Esto que pasó aquí fue una injusticia”.
“Basta de matar a los jóvenes de nuestra patria!”, dijo el excandidato presidencial, Henrique Capriles, quien reaccionó a la noticia con un mensaje en Twitter.
La opositora María Corina Machado escribió en la misma red social que “no hay palabras para transmitir mi dolor e indignación. Asesinaron a un niño de 14 años. Un muchacho que protestaba con sus compañeros”.