[doap_box title=»Sin piedad» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]80 personas, entre trabajadores y pasajeros, fueron asesinados en 2014 por extorsionadores y asaltantes en el transporte en diferentes zonas de Honduras, considerado el país más violento del mundo. En los últimos cinco años han sido asesinados más de doscientos choferes de autobuses y taxis.
66 personas por cada 100,000 habitantes fueron asesinadas en Honduras en 2014, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional y el Gobierno, que indican que la tasa de homicidios era de 86 por cada cien mil habitantes en el 2012. Este país centroamericano es considerado el más violento del mundo.
Hasta cinco bandas diferentes cobran al menos el equivalente a doscientos dólares mensuales a los transportistas y comerciantes y si se niegan o atrasan en los pagos son asesinados.
Con frecuencia los transportistas paralizan las labores en demanda de seguridad y el Gobierno responde desplegando militares y policías en los vehículos y estaciones por corto tiempo.[/doap_box]
Quince miembros de la pandilla Los Benjamines fueron detenidos ayer en Tegucigalpa después de atacar a tiros a tres conductores de buses urbanos cerca del Hospital San Felipe (este), matando a uno e hiriendo a dos de ellos por negarse a pagar el impuesto de guerra, informó el portavoz de la Policía, Leonel Sauceda.
Más tarde, uno los dos heridos murió en el estatal Hospital Escuela Universitario mientras los atacantes fueron capturados después de una persecución policial, dijo Sauceda. Les decomisaron un mini uzi, tres pistolas 9 mm y armas blancas como un hacha y un machete que utilizaban para desmembrar a las víctimas.
Los Benjamines son una nueva organización pandillera en Honduras que compite por territorio con las bandas El combo de los que no se dejan, Pandilla 18, Mara Salvatrucha (MS-13) y Los Chirizos.
Sauceda también informó que los miembros de esa pandilla mataron el martes a dos conductores de buses en la colonia El Reparto (norte) y que son extorsionadores, sicarios y robacarros.
Los asesinados fueron identificados como Manuel de Jesús Arias y Emerson Barrientos, según un informe de un oficial de la Policía que habló ese día a través de la radio y no fue identificado. Las víctimas se aprestaban para salir a trabajar en sus unidades del transporte colectivo, añadió el agente.
Barrientos resultó herido en el tiroteo, pero murió dos horas después en el estatal Hospital Escuela Universitario.
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