[doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]163 años de cárcel suman las condenas impuestas ayer a los cuatro procesados por la muerte de una adolescente en el barrio Jorge Salazar, el pasado 11 de junio del 2014. Los delitos cometidos fueron asesinato y violación agravada.[/doap_box][doap_box title=»Hechos acusados» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Según la acusación de la Fiscalía, la víctima fue encontrada semidesnuda en la cama y fue estrangulada con un suéter. Además tenía rasguños, golpes en diferentes partes del cuerpo y dos estocadas en el costado derecho.
Durante el debate de pena, el fiscal Julio Bolaños pidió la pena máxima de treinta años de cárcel por el delito de asesinato, tomando en cuenta la saña y la premeditación con que fue cometido el crimen.
Las defensas dijeron que apelarán el fallo de culpabilidad y la sentencia porque la Policía y la Fiscalía basó su tesis en un testigo que no se presentó por temor a los procesados.[/doap_box]
Bien maquillada, con un semblante relajado, distinto al que mantuvo durante el proceso, se mostró ayer Yuri del Socorro Avilés Salgado, al esperar la lectura de su condena por la muerte de una adolescente de 16 años, en el barrio Jorge Salazar.
A ella se le condenó a 44 años de prisión, 30 por asesinato y 14 por cooperadora necesaria de violación agravada. Según la Fiscalía, fue ella quien estranguló a la víctima con un suéter, aunque nunca se supo qué la motivo a cometer tal acto.
Después de una larga espera en la Sala del Juzgado Primero de Violencia de Managua, donde las cámaras fotográficas y las televisivas le tomaban imágenes a Yuri del Socorro Avilés Salgado, de todos los planos posibles, por fin llegó a la Sala Marvin López Guzmán, otro de los procesados. Los familiares de estos comentaban entre el público asistente: No importa lo que pase hoy, nosotros vamos a apelar esa sentencia, se consolaban.
Los procesados Wilson Ruiz López y Roberto Pérez Benavides nunca llegaron, pues el Distrito de Policía donde guardan prisión no los llevó, aunque no se sabe por qué, ya que la juez Fabiola Betancourt afirma giró oficio a la Policía para que se los llevaran.
LECTURA DE PENAS
Después de leerle la pena la Yuri, la juez prosiguió con Roberto Pérez condenándolo a 15 años por violación agravada y 29 por cooperador necesario de asesinato. Luego siguió con Marvin López, a quien lo condenó a 14 años por violación agravada y a 29 años por cooperador necesario de asesinato.
Qué barbaridad, lo condenaron sin pruebas, susurró entre el público una tía del procesado.
La juez justificó la condena tomando en cuenta la Convención Internacional del Niño, puesto que la víctima era aún adolescente, así como las convenciones internacionales para eliminar la violencia contra las mujeres y la saña con que los condenados cometieron el hecho.
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