Enfrentada a una petición de imputación por presunto encubrimiento a terroristas, la presidenta argentina Cristina Fernández subrayó su disposición a “aguantar” lo que sea necesario, mientras desde el Gobierno continuaron su embestida contra la justicia por ese caso.
Por segundo día consecutivo, Fernández encabezó un acto público sin referirse a la solicitud de imputación que realizó el fiscal Gerardo Pollicita ante la justicia, el pasado viernes, a raíz de la denuncia presentada por el fiscal Alberto Nisman cuatro días antes de morir en extrañas circunstancias.
Pollicita pidió al juez Daniel Rafecas imputar a Fernández, al canciller Timerman y varios colaboradores por presunto “encubrimiento por favorecimiento personal agravado” y posible “impedimento o estorbo del acto funcional e incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
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