José “El Danto” Pérez subió con su típico sombrero de guerrillero, se enfrentó a un Everth Briceño que desde antes de sonar la campana necesitaba una autopsia para ratificar que la edad le dice que no siga boxeando. Pérez fue inteligente dentro de sus facultades, lo derribó en el décimo asalto con un recto de derecha y en una decisión final se convirtió en el nuevo campeón nacional súpermosca.
En otros resultados, Rafael Castillo fue más insistente y efectivo ante Yamil Acevedo, sin embargo los jueces vieron como ganador a Acevedo por decisión dividida y así convertirse en el nuevo campeón fedecentro de la AMB.
Las tarjetas fueron 87-84 a favor de Castillo, 87-84 a favor de Acevedo y el último juez marcó 86-85 para el joven Acevedo.
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La decisión fue unánime, no había discusión alguna (97-93, 96-93 y 97-93), pero aún con la victoria del joven de 20 años, preocupó como la iniciativa la fue perdiendo ante las reacciones de Briceño, que no caminaba, deambulaba, no respiraba, parecía ahogarse de cansancio y aún así el sexto, octavo y noveno asalto logró liderarlos, y cortar la ceja izquierda de “El Danto”.
José a diferencia de sus combates anteriores se mostró más calmo y sin presión, pero su destino para encontrar el brillo en el boxeo tendrá que buscarlo en un laberinto infinito sin escapatoria.
La capacidad para dominar un combate no estuvo, Pérez fue mejor en el segundo asalto, luego que el primero lo utilizara de estudio, en el tercero soltó un poco más las manos y continuó de la misma manera en el cuarto. Briceño no dio alientos de ser el púgil que una vez retó a campeones mundiales, sino que parecía reaccionar solo en los primeros y últimos diez segundos.
Ahora José sin ser espectacular ganó a un puente veterano y sigue enfrentando a lo mejor del país.
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