Javier Sandomingo Núñez, tiene 62 años. No es poeta, pero se considera “un aliado” como embajador de la Delegación de la Unión Europea en Nicaragua del Festival Internacional de Poesía de Granada.
Javier Sandomingo es español. Ingresó al Servicio Diplomático en 1980 y ha dedicado muchos años de su vida profesional a las relaciones entre la Unión Europea (UE) y América Latina. Es Licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela y cursó un
Diplomado en Estudios Internacionales en la Escuela Diplomática de Madrid.
Ha trabajado en representaciones diplomáticas de España en Costa Rica, México, Tailandia y Cuba.
Ha sido subdirector general de Europa Oriental del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, cónsul general de España en Hong Kong y embajador de España en la República de Zimbabue.
Entre 2004 y 2008 fue director general de Política Exterior para Iberoamérica en el Ministerio de Asuntos Exteriores de España.
Entre 2008 y 2011 fue embajador de España en Perú.
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Se deja ver como un gran entusiasta del evento que ha convocado a más de 1,200 poetas, de más de sesenta países, en sus 11 ediciones.
Se emociona al hablar de un evento que considera “único en su especie, el ir a Granada en esos días es una experiencia única”, dice.
¿Qué tal ha sido la experiencia de colaborar con el Festival Internacional de Poesía de Granada?
He hecho lo que he podido para apoyarlos, no porque sean insistentes sino que la iniciativa lo merece. El hecho de que un festival de poesía haya llegado a un número tan grande de ediciones con la participación de tantos poetas de todas las partes del mundo es algo bello y algo que creo que merece respaldo y admiración.
Luego creemos que el festival significa mucho para Nicaragua y para la ciudad de Granada, porque gracias al festival mucha gente sabe dónde está Granada, y sabe que en Nicaragua pasan cosas distintas de las que aparecían en los periódicos, no es un secreto decirlo que cuando más aparecía Nicaragua era en la época de conflicto, ahora el país aparece como un centro de unión donde se reúnen muchos poetas del mundo.
La verdad, estar en Granada esos días es una experiencia muy especial que por lo menos no puedo vivir en otros lugares.
TANTOS POETAS
¿Como Unión Europea, cómo visualizaron apoyar este festival que al inicio pudo parecer solo un sueño y poco común por tratarse de poesía?
No podría decirle porque cuando me lo encontré en el país ya lo estábamos apoyando. Sí he dicho muchas veces que el único encargo perentorio tanto de mi antecesor fue que continuáramos apoyando el Festival de Granada en la medida de nuestras posibilidades.
Además cuando llegué aquí una de las cosas primeras que hice fue asistir al festival. Recuerdo que la primera actividad en la que estuve fue asistir a un recital de poetas mujeres en el atrio de la iglesia La Merced, fue una experiencia mágica.
VOCACIÓN UNIVERSAL
¿Este evento lo valora integracionista para la región además de la participación de escritores europeos?
Creemos que este evento va más allá de lo que es un festival de poesía. Es verdad que como festival tiene una vocación universal y lo veo como una manifestación de Centroamérica con una voz idéntica, guatemaltecos, salvadoreños, hondureños, nicaragüenses que hablan con la misma voz, tienen los mismos temas, se expresan de una manera parecida, tienen algo en común entre todos ellos y eso algo en común es lo que está detrás del proceso de integración regional que es verdad y que luego se manifiesta en cosas totalmente prosaicas como la integración económica y comercial, el desarrollo de estructuras comunes, el desarrollos de las comunicaciones.
Creo que en el fondo toda construcción humana es muy importante y no fácil, detrás de todo eso hay unidad cultural, hay una unidad en cuanto a ver las formas de ver el mundo y de expresarse, nosotros creemos que este festival donde participan muchos poetas es una manifestación de eso, y es una de las razones por las que lo apoyamos.
¿Cuánto es el aporte económico al festival?
Quizás en un aporte más de doscientos mil dólares de los Estados Unidos, a mí no me gusta hablar de dinero y poesía a la vez. Lo importante es que lo hayamos hecho ininterrumpidamente desde la primera vez que lo hicimos tratando siempre de no rebajar las cantidades. No es fácil para nosotros porque la cultura no es una competencia de la Unión sino de los estados miembros y no siendo una competencia de la Unión y no tenemos recursos a dedicar en estos asuntos afortunadamente entra en el proceso de integración y esa es la manera que hemos encontrado para apoyarles.
¿Ustedes han recomendado al festival a la candidatura del Premio Príncipe de Asturias?
Cada vez que el festival ha estado en la candidatura lo hemos apoyado escribiendo una carta al patronato contando las alabanzas al festival, hasta ahora no ha tenido mucha suerte pero candidatos hay muchos y de mucho peso. Lo que sí no tengo ninguna duda es que tarde o temprano el festival tendrá su premio.
LA VOZ DE LA CIUDAD
¿Cómo ha vivido las diferentes manifestaciones culturales y qué le han dejado?
Hay muchas cosas que nos llaman la atención como las lecturas de poesía. Es impresionante para un profano que solo conoce de nombre a un poeta es muy bueno escucharlo leer en un marco que para mí es muy especial como lo es la ciudad de Granada. Está el famoso carnaval donde se entierran todos los males, la violencia, y las cosas negativas del mundo y hay que enterrarlas todos los años, y algo que me resulta casi emocionante es la forma en la que la ciudad de Granada participa, evidentemente sabemos que la poesía es un ejercicio minoritario aunque en el caso de Nicaragua siempre hay un poeta confeso u oculto y sin embargo en Granada los días del festival el pueblo de Granada está en la calle y participa, intervienen en el micrófono abierto que es otra magnífica idea, extraordinaria iniciativa, mujeres, niños, ancianos, hombres leen sus poemas, esa simbiosis entre la ciudad de Granada y la gente me resulta interesante y atractiva.
Cuando la voz es auténtica y está fuera por debajo de las apariencias a la gente le interesa porque es su voz.
¿Es un lector de poesía?
No. Poco, solo leo prosa, nadie es perfecto (risas, risas, risas).
¿Tiene anécdotas con algunos poetas en el Festival de Granada?
He visto a muchos escritores leer, quién no ha visto al padre Ernesto Cardenal, Gioconda Belli, igual que muchas poetas como Claribel Alegría una escritora de primer nivel, como no soy lector de poesía no los conozco a todos y sí he conocido a algunos de los que han venido de España. Cuando uno está en Nicaragua siempre lee poesía de la que hubiera leído normalmente.
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