«Que nos demuestren con hechos, con testimonios obtenidos sin coacciones, ni amenazas, que los veinte testimonios libres obtenidos no están diciendo la verdad, que no es cierto que el Ejército no estaba prácticamente allí esperando a pocos metros el momento en que se diera el bombazo». Vilma Núñez, presidenta del Cenidh.
El inspector general del Ejército de Nicaragua, Adolfo Zepeda Martínez, desacreditó la investigación del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la cual afirmó que la ejecución del bombazo en la comunidad de El Portal, Santa María de Pantasma, fue una operación de Inteligencia militar.
El general Zepeda dijo que esas conclusiones no contribuyen a la institucionalidad del país y también refirió que las investigaciones relatadas en los medios de comunicación alrededor de ese caso le parecen hechas por “gente no capaz”, en alusión al Cenidh.
“Es peligroso que cualquiera se erija como investigador y venga a decir: ‘esta es mi investigación y estas son mis conclusiones’. Eso no es positivo para el país”, indicó Zepeda en declaraciones ofrecidas ayer durante una visita a la Asamblea Nacional.
El general agregó que las únicas conclusiones que respetan son las de la Policía Nacional y de la Fiscalía.
Tres personas murieron el pasado 20 de enero en una comunidad de Pantasma, Jinotega (norte de Nicaragua) por la explosión de una bomba manipulada a distancia.
El general Zepeda también expresó que, según lo que “ha conocido”, la explosión en Pantasma es un “ajuste de cuentas”, explicando que “un ajuste de cuentas puede ser desde un cuchillo, hasta una pedrada o un explosivo, como según parece fue el caso”.
CENIDH: QUE LO PRUEBEN
Por su parte, la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez, instó a la institución castrense a demostrar con pruebas que ese organismo no dice la verdad.
“Que nos demuestren con hechos, con testimonios obtenidos sin coacciones, ni amenazas, que los veinte testimonios libres obtenidos no están diciendo la verdad, que no es cierto que el Ejército no estaba prácticamente allí esperando a pocos metros el momento en que se diera el bombazo”, declaró Núñez consultada vía telefónica.
Aunque a Núñez no le gusta “entrar en dimes y diretes con nadie”, reaccionó a los señalamientos de Zepeda por tratarse del inspector general del Ejército, quien ofreció las declaraciones que —consideró— tienen el afán de “descalificar” no solo el informe sobre las investigaciones realizadas por el bombazo ocurrido el pasado 20 de enero, sino el trabajo en general que realiza el organismo que preside.
Dicha descalificación, según Núñez, “se enmarca dentro de la campaña de deslegitimación, descalificación y hostigamiento que mantiene el Gobierno a través de sus diferentes instituciones en contra nuestra”.
“A nosotros nos duele sinceramente que el Ejército que hasta hace poco creímos invulnerable a esas presiones políticas del presidente inconstitucional esté cayendo en eso”, respondió Núñez, quien aclaró que de acuerdo con la Declaración de Naciones Unidas sobre los defensores de Derechos Humanos, estos pueden investigar un hecho.
OBLIGACIÓN DE UN INSPECTOR
También expresó que Zepeda, en particular, por ser el inspector general de la institución militar, tiene la obligación de vigilar también el comportamiento de sus tropas y de investigar sobre abusos y delitos que cometen las fuerzas armadas en el ejercicio de sus funciones.
“¿Por qué no hacen funcionar la auditoría militar para que demuestren si hubo o no responsabilidad en ese caso? Responsabilidades de carácter militar y responsabilidad de carácter penal”, cuestionó la presidenta del Cenidh, quien afirmó que tanto la Policía como el Ejército faltan a su deber de respetar la Constitución y sus propias leyes al mantener una negativa a secas “de que ahí no estaban (las fuerzas militares) sin realizar las investigaciones”.
Núñez minimizó el alegato de “ajuste de cuentas” entre bandas delictivas narcotraficantes que hacen las autoridades cuando no ha concluido una investigación, con lo cual, “dejan mal parada a la Policía, porque el hecho de que quieran seguir negando a pie juntillas que hay grupos rearmados con aspiraciones políticas, no les exime de su responsabilidad que ellos han aceptado (de) que hay grupos delincuenciales”.
Y también el Ejército que ha asumido el respaldo a la Policía para garantizar la seguridad en el campo es responsable “de estar inactivos permitiendo que estos hechos se cometan y arriesgando la seguridad de todos los campesinos, los cuales, como respuesta a una demanda de seguridad, lo que reciben es represión y muerte”.
ZEPEDA YA SE OLVIDÓ DEL PASADO
Núñez insistió en que “si ellos (el Ejército) tienen esas pruebas, que las demuestren y que dejen sin fundamento nuestro informe, pero que lo demuestren”.
“Yo no entiendo por qué el general Zepeda, con quien muchas ocasiones intercambiamos preocupaciones de este tipo, se olvida de que este no es el único caso en que lamentablemente se ha visto envuelto el Ejército”, expresó Núñez al tiempo que recordó una serie de hechos similares ocurridos en el pasado, investigados por el organismo que preside y que fueron atribuidos a operaciones de Inteligencia militar desarrolladas por esa institución cuando aparecieron los llamados grupos de Recontras y Recompas. También mencionó hechos recientes, como el de El Carrizo y la matanza en la finca El Encanto.
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Vilma Núñez, presidenta del Cenidh. LA PRENSA/ ARCHIVO
Zepeda desacredita al Cenidh
El inspector general del Ejército de Nicaragua, Adolfo Zepeda Martínez, desacreditó la investigación del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la cual afirmó que la ejecución del bombazo en la comunidad de El Portal, Santa María de Pantasma, fue una operación de Inteligencia militar.