El reconocimiento público es la mayor recompensa de Denis El Pulpo Espinoza, el portero histórico de la Concacaf. Minuto 65. David Solórzano, jugador referente del futbol nacional por su liderazgo en el Diriangén y la Selección Nacional en su momento, corrió de cancha a cancha para felicitar al portero del Ferretti cuando estableció la nueva marca regional de imbatibilidad en 1,073 minutos sin permitir goles. Al homenaje se unieron varios de sus compañeros y del guardameta.
Títulos individuales y colectivos, referencia en equipos y Selección Nacional, de la cual está apartado por ser parte de grupo de jugadores que FIFA investiga por un supuesto amaño en la derrota 5-1 de la Selección ante Panamá en la eliminatoria mundialista Brasil 2014, respaldan a Espinoza para ser considerado el escolta de Róger Mayorga y Salvador Dubois, los mejores porteros de la historia.
Los 1,098 minutos sin recibir goles, ¿hasta dónde los pensás ampliar?
Eso no sé (sonríe). Quisiera pasar todos los récords. Dios es el que manda. Vamos a trabajar para ver hasta dónde llega. No puedo decir hasta un partido específico. Creo mucho en Dios y he puesto las cosas en él. Lo mío es esforzarme y tratar de ayudar al equipo.
¿Cuál es tu próxima meta profesional?
La inmediata es quedar en el primer lugar de la tabla general de Primera División para ir a la Liga de Campeones de Concacaf, ganar el campeonato del Torneo de Clausura y Nacional.
¿Y a largo plazo?
Quisiera experimentar salir a jugar al extranjero y quitarme esa espinita de que nunca quise salir. Pero vamos a ver lo que Dios quiera que suceda.
¿Por qué nunca saliste?
En algunos momentos porque tenía contrato y el equipo no quiso negociar. Más joven, con San Marcos, estaba naciendo mi hijo y no quise irme porque estaba joven, era muy ingenuo e inmaduro.
¿Jugar en el extranjero te realizaría?
Claro, futbolísticamente. Sería algo lindo para mi carrera deportiva.
¿Y volver a la Selección?
También. Es para lo que uno siempre juega, volver a estar con la Selección de su país. Uno juega por ser seleccionado entre los mejores, pero también hay que darle espacio a los jóvenes que son los que pueden cambiar esta historia. De todas formas para regresar tendría que valorar muchas cosas con mi familia, porque implica reconcentraciones, salir del país, entre otras cosas.
¿Duarte ya habló con vos sobre eso el sábado?
No. Simplemente tenía interés de conocerme y yo también para saludarlo, desearle suerte, que Dios le bendiga para que pueda realizar un buen trabajo en Nicaragua, que le permita terminar el ciclo y que pueda lograr muchas cosas. La verdad solo fue un saludo a manera personal.
¿Te mencionó lo que ha escuchado de vos?
Solo me preguntó cómo estaba. Fue antes del partido y no quiso hablar nada en concreto porque iba a un juego importante y tenía que estar concentrado. Quedamos de hablar en otro momento.
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