En Erasmo Ramírez la meta es el pretexto para echar a andar sus sueños. El año 2014 tuvo un reto que empujado por una ilusión se convirtió en desafío, aunque el muchacho que ha cambiado su vida, su casa, su bicicleta por un carro, los frijoles por la comida gourmet, no cambia su forma de ser. Parece ser el mismo joven de siempre, solo que usa ropa de marca como resultado de la cosecha del sacrificio cuando joven.
Erasmo sabe que el año anterior fracasó en su intento por establecerse en las Ligas Mayores. Con cifras de una victoria y seis derrotas, más una efectividad de pesadilla de 5.26 en 75.1 entradas lanzadas y 13 jonrones permitidos, Ramírez acepta que él mismo perdió la confianza que nunca tuvo del mánager Lloyd McClendon. Las debilidades mentales lo atacaron y se sintió solo, abandonado por sus lanzamientos en un universo de talentos que es las Grandes Ligas.
Siendo autocrítico, ¿cómo valorás el año 2014 en la MLB?
Productivo a nivel de enseñanzas, pero al final esos tropiezos u obstáculos no solo fueron negativos, sino que me ayudaron a mejorar. Todos los días son diferentes. Aprendí lo que necesitaba para estar listo en todos los juegos y prepararme para este 2015, que será aun más competitivo.
Pero si todo estaba bien físicamente y a nivel de evolución el 2014 era un año de asentamiento en la rotación de los Marineros de Seattle. ¿Qué fue lo que pasó?
Yo mismo me afecté, soy sincero, di el chance de que me sacaran de la rotación porque comencé a dudar de mí mismo y de mis lanzamientos. De repente me dio desconfianza. Te explico: como no tiraba la curva en strike me sentía preso y eso era tonto porque yo tenía otros tres lanzamientos criminales. Entonces me desesperaba y por mi mente pasaba que no podría lograrlo.
En Venezuela con los Cardenales de Lara cambia por completo. ¿Qué fue lo diferente?
Cuando estaba allá vino la misma situación, perdí el control de mi curva, pero en Venezuela dije tengo que ser inteligente, porque tenía los otros tres picheos para lograrlo y así fue, solo permití una carrera en treinta innings que lancé. Ese fue un buen indicio de que, uno, de las experiencias va aprendiendo.
Se habla que peleará el quinto puesto con el cubano Roenis Elías y Taijuan Walker. ¿Se siente preparado?
Sí, así tengo entendido, estas peleas han sido siempre. Preparado estoy, la idea primero es enfocarte en la mente y cuerpo y luego morir haciendo lo que uno puede hacer.
¿Y cree que va a quedar?
Yo estoy consciente de que ya no puedo ir a las menores, si deciden que seré relevo, abridor o cambiarme, no dependerá de mí. Lo que puedo prometer es que pelearé como un guerrero hasta lograr sobresalir. La lucha es dura; sin embargo, me siento más maduro.
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