Serena Williams ganó ayer su título 19 de Grand Slam y mantuvo su invicto en seis finales del Abierto de Australia, con otra exhibición de dominio sobre la rusa María Sharapova.
Resfriada y afectada por ataques de tos, la estadounidense festejó antes de tiempo en un par de ocasiones, hasta que finalmente se impuso por 6-3, 7-6 (5) en la Arena Rod Laver.