El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, dijo ayer que impulsará la aprobación de una ley de control de armas en su país para reducir la violencia en esta nación, donde a diario mueren violentamente 13 personas.
Honduras es considerado uno de los países más violentos del mundo, con una tasa de homicidios de 66 por cada 100,000 habitantes en 2014, y en él circulan entre 800,000 y un millón de armas, según cifras nacionales.
Desde la llegada al poder del presidente Juan Orlando Hernández se ha dado una leve reducción de las estadísticas sobre violencia en el país catracho.
El país más violento en la región centroamericana sigue siendo El Salvador, con una tasa de homicidios de 68.7 por cada 100 mil habitantes.
Por su lado, Costa Rica presenta una tasa drásticamente más baja de 9.5 homicidios por cada 100 mil habitantes en ese período.
Mientras, Panamá reportó en 2014 una tasa de 15 por cada 100 mil habitantes y Guatemala se encuentra en un promedio de 31.02 homicidios por cada 100 mil ciudadanos.
En Nicaragua solamente se reporta que su tasa de homicidios en 2014 fue de 9.0 por cada 100 mil habitantes, la más baja del área.
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Los diputados deben “opinar y debatir” sobre la Ley de Control de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Materiales Relacionados, dijo Hernández durante una homilía conmemorativa de los 268 años del hallazgo de la imagen de la Virgen de Suyapa, patrona de Honduras.
El gobernante señaló que es el Congreso Nacional el que tiene la facultad de aprobar esta ley, pero que desde el poder Ejecutivo impulsará su aprobación con el propósito de reducir la violencia en el país centroamericano.
“Estoy seguro que la mayoría de los hondureños queremos una Honduras en paz, una Honduras próspera, una Honduras en la que respetemos al prójimo, que elevemos al más alto pedestal el respeto por la vida, que le pidamos a Dios ser instrumentos de su paz”, subrayó.
Hernández en su calidad de comandante general de las Fuerzas Armadas, soldados, oficiales y centenares de feligreses asistieron a una misa especial para rendir homenaje a la Virgen de Suyapa, cuyo día se conmemora el próximo 3 de febrero.
El obispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda, dijo durante la homilía que la violencia en Honduras “no se combatirá con armas” y demandó del Gobierno un desarme general.
“Nuestro país necesita ciudadanos no armados”, subrayó el religioso, quien lamentó que en Honduras “se comercializan armas como si (fuesen) tortillas, arroz y frijoles”. Miles de hondureños comenzaron a llegar esta semana en romería hasta el santuario de Suyapa, en el extremo oriental de Tegucigalpa, para venerar a la diminuta imagen, que tiene conferido el grado de capitana de las Fuerzas Armadas del país centroamericano.
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