El consenso que habían alcanzado las micro, pequeñas y medianas empresas de incrementar 9.5 por ciento el salario mínimo de sus trabajadores se rompió ayer durante la quinta sesión de la mesa tripartita que negocia el próximo ajuste de la paga mínima.
Esa situación desató acusaciones entre sindicatos y empresarios, los que se señalan entre sí de crear trabas para evitar que se logre un acuerdo tripartito, y que sea el Gobierno el que decida el ajuste como ocurrió en 2014.
Fue la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar, liderada por Luis Barbosa, que ayer llegó a pedir que las mipymes debían aumentar en diez por ciento la paga mínima. Esto a pesar de que semanas anteriores había aceptado la propuesta inicial de la Cámara Nacional de la Pequeña Industria (Conapi) y el Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme) del 9.5 por ciento.
La presidenta de Conapi, Flora Vargas, dijo que ante este nuevo pedido de los sindicatos, ellos solo ofrecieron 9.8 por ciento de ajuste, pero que debía consultarlo con los asociados.
Conimipyme, representado por Zacarías Mondragón, acusó a los sindicatos de romper el consenso alcanzado, y señaló que mantienen la propuesta inicial de ajuste.
Mondragón acusó a Barbosa de querer “utilizar” a Conapi para fragmentar las negociaciones. No obstante, indicó que van a llevar la propuesta de los sindicatos al seno de la asociación.
El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), representado por Freddy Blandón, llegó nuevamente sin propuesta, pese a que insistió de que querían un acuerdo tripartito. Blandón dijo que Barbosa solo se presentó a la reunión para dividir a las mipymes, lo que traba aún más las conversaciones.
No obstante, Barbosa acusa al Cosep de bloquear las negociaciones al no poner propuestas sobre la mesa, lo que evitaría un acuerdo tripartito. La sexta reunión se llevará a cabo el próximo jueves.
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