Himno a Rubén Darío

El maestro del pentagrama musical Carlos Ramírez Velásquez compuso la música del Himno a Rubén Darío, robustecido por la maciza intelectualidad del doctor Manuel Maldonado, otro poeta de consistente dotación lírica.

 

El maestro del pentagrama musical Carlos Ramírez Velásquez compuso la música del Himno a Rubén Darío, robustecido por la maciza intelectualidad del doctor Manuel Maldonado, otro poeta de consistente dotación lírica.

El florido y selecto dúo vivificado en las páginas de la creación académica se juntó para dejar el testimonio de la tabla y el texto en homenaje al imperecedero bardo que recién estuvo de cumpleaños el 18 de enero.

Por una casualidad Carlos Ramírez Velásquez también está de cumpleaños; nació como Rubén un 18 de enero (1882) en la ciudad de Masaya.

El himno lo compuso con motivo del centenario de la publicación del libro, Azul, premiado en 1938.

Fue también ganador en 1937 por haber compuesto el himno a la doble Cruz, consagrado en 1946 con la obra El poema lírico.

El aire en alabanza refleja al símbolo de Rubén extendido a la repercusión nacional de su obra, trascendente en épocas que han saltado con la mayor soltura.

Debe llevarse la loa a la implementación constructiva y respetuosa de su música adecuándola a los temperamentos del arreglo moderno tanto en cántico como en instrumentación, en una resurrección verdadera de lo que nació con lauros para no tener en la posteridad la merecida vigencia sonora, que tenga la categoría del himno presente en las coyunturas celebrantes del genio.

Queda planteada esta iniciativa a los coros y ejecutantes, a los directores de orquesta para que fluya una recreación cuidadosa de la obra.

Cultura himno Rubén Darío archivo

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