La bancada mayoritaria en la Asamblea Nacional, la del Frente Sandinista (FSLN), ignora toda iniciativa de ley que no sea introducida por el presidente inconstitucional Daniel Ortega, aunque las demás propuestas pretendan solucionar afectaciones a la ciudadanía.
La bancada Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli) ha introducido ante la primera secretaría de la Asamblea Nacional propuestas de leyes para solucionar problemáticas de la población, como cuando el precio de la libra de los frijoles subió a más de 20 córdobas, sin embargo, la bancada mayoritaria del partido gobernante no quiso respaldar la iniciativa.
También, los diputados de la Bapli fueron los primeros en proponer la prórroga a las cédulas con fechas vencidas, pero esta iniciativa no fue tomada en cuenta.
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El exdiputado liberal y actual crítico opositor del Gobierno, José Pallais Arana, explica que esto ocurre porque el legislativo, actualmente, es un “órgano formal sometido al poder ejecutivo”, que “no representa los intereses de los ciudadanos”.
“Definitivamente la Asamblea está muy distanciada, muy divorciada de la práctica de una sociedad republicana, no es un poder independiente, es un poder sometido a la autoridad del ejecutivo”, dijo el diputado Pallais, consultado vía telefónica.
Pallais además señala que la Asamblea debería ser un órgano fiscalizador de las otras instituciones, para transparentar las fallas de la administración pública, con el objetivo de corregir los errores que sean detectados.
Sin embargo, los diputados del partido gobernante evaden hablar de las irregularidades que son denunciadas en las instituciones, como cuando el Ministerio de Educación (Mined) fue intervenido por el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). Los diputados sandinistas nunca admitieron su atribución de conocer la situación interna del Mined ni pidieron explicación sobre esta intervención.
GOBIERNO CORPORATIVO
El presidente del organismo civil Hagamos Democracia, Róger Arteaga, define a la Asamblea Nacional como el órgano donde las iniciativas de ley llegan ya consensuadas entre el Gobierno y un grupo del sector económico. Arteaga describe que las leyes solo pasan por un trámite burocrático como un requisito, para ser aprobadas sin debate.
“Eso no sirve para nada, eso no es cumplirle al pueblo, (los diputados) le sirven a un Gobierno corporativo”, dijo Arteaga en alusión a la unión entre el Gobierno y un grupo de personas que manejan el poder económico.
Arteaga asegura que lo menos que hace la Asamblea es representar a la ciudadanía. “La Asamblea no delibera, no discute, allí llegan las leyes con trámite rápido, pero ya es lo que quiere el ejecutivo: es un trabajo inodoro, incoloro e insípido”, agregó.