Dolores en las articulaciones, entumecimiento o molestias musculares. Si usted tuvo chikungunya y cree haberse recuperado, debe poner atención a las dolencias posteriores a la primera fase del virus. Luego de la fiebre, dolor en las articulaciones y la irritación en la piel, síntomas característicos del virus, los médicos han registrado que un porcentaje de la población podría padecer reumatismos en los meses posteriores a la infección.
“La fase aguda es desde siete hasta diez días, pero se trata de un virus cuyas molestias pueden prolongarse hasta seis meses. La fiebre y las erupciones en la piel cesan, pero el virus está en el sistema y puede atacar de forma más agresiva y prolongada a algunas personas”, advirtió Leonel Argüello, epidemiólogo.
3,009 personas afectadas con el virus se tenían formalmente registradas en el Ministerio de Salud desde julio de 2014, cuando se conoció el primer caso, hasta el último informe oficial del 21 de enero.
Según la Organización Mundial para la Salud, “se han descrito casos ocasionales con complicaciones oculares, neurológicas y cardíacas, y también con molestias gastrointestinales”. Respecto a esto, Argüello explica que no significa que el virus provoque estas afectaciones, sino que en personas predispuestas o con antecedentes de salud de este tipo, se desarrollan otras dolencias o enfermedades.
“Por eso la población debe estar atenta y ser muy cuidadosa con el tratamiento. Para el chikungunya no hay cura, lo que se hace es tratar los síntomas, combatir las fiebres, las alergias. Igual pasa con estas dolencias prolongadas, solo se tratan con analgésicos. Si tiene otros síntomas lo mejor es que visite nuevamente un médico”, explicó Argüello.
Respecto a los casos de personas que declaran rigidez en las extremidades o encorvamiento de la espalda, el experto aclara que esto se debe a la posturas que los pacientes adoptan cuando atraviesan una crisis de dolor en las articulaciones. Recomienda que luego del reposo de la primera semana, el paciente debe realizar pequeños ejercicios y moverse para evitar que el cuerpo se entuma.
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