El Gobierno de El Salvador afirmó este lunes «que no negocia, ni negociará con grupos criminales de ningún tipo», entre ellos las pandillas, para disminuir la violencia del país centroamericano.
«El Gobierno (…) reitera lo expresado a inicios de este año por el presidente, Salvador Sánchez Cerén, en cuanto a que no negocia, ni negociará con grupos criminales de ningún tipo, sino que cumple con su mandato de aplicar la ley», indicó Casa Presidencial a través de un comunicado.
«En el seno del Consejo de Seguridad Ciudadana y Convivencia se abordó este tema y esta ha sido y sigue siendo la posición del Gobierno. En este marco, el Ejecutivo respeta el trabajo de actores no estatales participantes en este esfuerzo en lo que concierne a su quehacer y a la naturaleza propia de su misión», añadió.
El Consejo está integrado por representantes de diversos sectores de la sociedad y ha sido constituido por el Gobierno para encontrarle una solución a la violencia que agobia al país, donde diariamente en promedio entre 10 y 12 personas son asesinadas, según las autoridades.
«Nosotros no podemos volver al esquema de entendernos y de negociar con las pandillas, porque eso está al margen de la ley», dijo el 5 de enero en conferencia de prensa Sánchez Cerén, al reconocer tácitamente que su antecesor, Mauricio Funes, también del FMLN, negoció con esos grupos delictivos para disminuir los homicidios.
Aunque el Gobierno de Funes en reiteradas ocasiones aseguró que nunca negoció con la pandillas y que sólo actuó como «facilitador».
La misiva de Casa Presidencial surge luego de que la semana pasada el exmediador de la fracasada «tregua» entre pandillas Raúl Mijango afirmará que nuevamente las pandillas están gestando un armisticio en el país, según publicaciones de diversos medios locales.
La «tregua» entre pandillas se inició en marzo de 2012, en el primer Gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en el que Sánchez Cerén fue vicepresidente.
Durante su primer año de implementación el armisticio logró disminuir el promedio diario de homicidios de alrededor de 14 a 5; sin embargo, a principios del año pasado fracasó, como lo admitió el propio Funes en su momento, y el promedio de asesinatos subió a 14 en ese entonces.