Roberto Mano de Piedra Durán, quien se apoyó en una furia incontenible y una devastadora pegada para convertirse en figura legendaria del boxeo mundial, será el invitado especial a la ceremonia de premiación anual a los mejores del deporte nacional de la Crónica Deportiva nicaragüense, este próximo sábado 31 de enero.
Considerado el mejor boxeador latino de la historia y el número uno entre los pesos ligeros de todos los tiempos, Durán se ganó un lugar como púgil valiente, poderoso y combativo, pero también como persona alegre y ajena a toda reverencia y protocolo, mientras colocaba en su cabeza cuatro coronas mundiales de categorías distintas.
Aunque se fue al límite de cuatro asaltos durante su debut profesional el 23 de febrero de 1968 ante Carlos Mendoza, Durán le hizo honor a su apodo de Mano de Piedra, con ocho nocauts en línea, en sus siguientes ocho duelos, solo uno de los cuales le pasó del primer asalto. Y tras treinta victorias corridas, despojó a Ken Buchanan del cetro del título ligero de la AMB en Nueva York, el 26 de junio de 1976.
Y después de más de una decena de defensas, vinieron los duelos que construyeron su legado. Sus batallas con Esteban de Jesús, los enfrentamientos con Sugar Ray Leonard y también tropiezos ante el mismo Leonard, Wilfredo Benítez, Marvin Hagler y Thomas Hearns, que parecían haber puesto el punto final a su trayectoria.
Pero el guerrero de El Chorrillo se levantó tras su victoria ante Pipino Cuevas y despojó a Davey Moore del cetro mediano junio de la AMB, antes de concluir su cosecha de títulos con el mediano del CMB que arrebató a Iran Barkley.
Este señor, de brillante historial sobre el ring y pintoresca, polémica y desenfada actuación fuera de los entarimados, estará entre nosotros el sábado en la gala del deporte pinolero, dedicada a Renzo Bagnariol y con Román Chocolatito González como la estrella.
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