La tercera pelea entre Brandon Ríos y Mike Alvarado no fue la guerra que se esperaba, fue una paliza.
Ríos logró el triunfo que necesitaba para volver a las grandes ligas del boxeo luego de apalear durante tres episodios a un Alvarado desconocido, sirviendo más de costal que de enemigo.
La escena fue en el 1st Bank Center de Bloomfield, Colorado, ante casi 6 mil fanáticos. “Fue mi mejor pelea”, dijo “Bam Bam” tras la contienda.
Ríos golpeó a Alvarado a placer desde que sonó la primera campana y hasta que el réferi y el médico ya no lo dejaron salir para el cuarto episodio, luego de haber sido enviado a la lona en el tercero y haber perdido, según dijo, el enfoque en su visibilidad.
Brandon salió inspirado y con el hambre que había prometido en acabar con Mike. Le conectó Ríos 120 golpes por apenas 20 de Alvarado.
El arsenal de golpes y la condición física que mostró Brandon, entrenado por Robert García, simplemente borraron del mapa a Alvarado.
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