Con el dolor reflejado en el rostro, familiares y vecinos del pequeño productor Modesto Duarte, muerto tras una explosión ocurrida el 20 de enero en la comunidad de El Portal, Santa María de Pantasma, demandaron que el caso no quede impune y que cesen las muertes de campesinos. Ellos viajaron a Managua para denunciar el crimen desde el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
Por su parte, Marlon Rivera López señaló: “Si siguen así, nosotros nos vamos a armar, dispuestos a irnos a la Contra porque si no, nos van a matar amarrados”.
“Nosotros hemos elegido y se han robado las elecciones; a muchos campesinos no les dan la cédula por el temor de perder el poder (los sandinistas)”, apuntó Rivera López.
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“Yo exijo que haya justicia por mi padre. Ya no queremos que haya más dolor para nosotros. Y decirle al Gobierno que ya no siga mandando al Ejército a matar a los campesinos, porque por ellos comen”, reclamó Reyna Duarte Peralta, hija del pequeño productor asesinado, Modesto Duarte. Además de Duarte, también murieron otras dos personas producto de la explosión de un artefacto que iba en una de dos mochilas que serían entregadas con víveres a un grupo de armados.
“No podemos casi hablar, pero tenemos mucho que decir de lo que pasó”, indicó Duarte Peralta mientras lloraba.
MODESTO DUARTE ERA BRIGADISTA DE SALUD
La viuda Beneranda Peralta Rodríguez refirió: “Nunca creí que muriera mi esposo de esa manera cobarde, sin nada, sin poder responder nada”. Peralta destacó que su esposo trabajaba como brigadista de salud para su comunidad, al igual que ella lo hace como partera.
Dijo que en su casa se reparten las inyecciones y pastillas para la planificación a las campesinas. “Él las traía (las inyecciones y pastillas) desde El Tamalaque y yo se les ponía a las mujeres. A las mujeres embarazadas yo iba a verlas, pero ahora voy a renunciar a ese trabajo”, manifestó Peralta.
Los testimonios de los campesinos en los que se reflejó la rabia contenida por los últimos hechos vividos en su mayoría fue para responsabilizar al Ejército pese a que de forma reiterada el vocero de la institución castrense, coronel Manuel Guevara, ha negado participación en esta operación, considerada por diversos sectores como una operación de Inteligencia militar y que se asemeja a muchos casos que en el pasado fueron ejecutados para eliminar a varios cabecillas de grupos armados.

LA PRENSA/ M. ESQUIVEL
PARECIDA A LA EJECUCIÓN DE “EL CHARRO” EN 1996
El caso más reconocido es el del cabecilla recontra Ciriaco Palacios, “El Charro”, quien en 1996 murió al explotar un radio de comunicación cargado con una bomba que bajo engaños le fue enviado.
En declaraciones a LPTV Guevara reiteró las mismas afirmaciones que sostuvo a LA PRENSA el miércoles y jueves, de que no mantienen presencia en el lugar, pese a referirle los señalamientos de los campesinos.
Entre sollozos, Gloria Silva Picado, consuegra de la víctima, fue una de las que directamente responsabilizó al Ejército.
“Nosotros decimos con exactitud que es el Ejército porque tenemos ojos para ver, nosotros no estamos hablando mentiras, estamos diciendo una verdad, que no sigan escondiendo a la Policía, al Ejército porque ya no podemos más, son ellos los asesinos, esa gente pasa (los armados) y no le hacen daño a nadie”, declaró Silva.
Mientras, Marlon José Rivera, vecino de Modesto Duarte, sostuvo: “Nosotros ya no queremos morir como un perro, como un gato”. Y recordó lo sucedido en Anizales, donde murió Yairon Díaz Pastrán, que también fue atribuido al Ejército.
COMUNIDADES DOLIDAS
Juan Carlos Arce, coordinador de la filial del Cenidh en Matagalpa, señaló que en la visita a Pantasma pudieron observar que tras estos hechos las comunidades están “dolidas, heridas e indignadas”.
“Esto fue una acción ejecutada por el Ejército de Nicaragua (…). Hay decenas de entrevistas en ese sentido”, afirmó Arce, tras señalar que, por ejemplo, Yáder Duarte (hijo de Modesto), estuvo alrededor de cuatro y cinco horas amarrado, le pusieron una bayoneta en el cuello e identificó a militares.
Arce sostiene que hay mucho temor en la zona.
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