Mientras el asesor para Asuntos Económicos de la Presidencia, Bayardo Arce, descartó ayer la posibilidad de rebajar la tarifa eléctrica en los próximos tres meses, el gerente general de la Caja Rural Nacional (Caruna), Manuel Aburto, se negó a develar cuál es la situación actual de la deuda del subsidio energético que Nicaragua tiene con esta institución, pese a que esta ha sido la principal excusa del Gobierno para no reducir la tarifa de energía.
Cuando LA PRENSA consultó ayer a Aburto sobre cuál es el saldo pendiente de esa deuda con Caruna, este visiblemente nervioso, respondió: Hay que hacer, hay que hacer las cuentas y determinar cuánto es.
Aburto tampoco quiso revelar si ya están en conversaciones con el Gobierno para que este pague gran parte de esa deuda, ahora que el precio del crudo está por debajo de los cincuenta dólares. Se limitó a decir que las conversaciones están en agenda todavía.
Arce aseguró que en el caso de nosotros (el Gobierno), tendríamos que tomarnos el primer trimestre para ver cómo manejamos la economía, pero difícilmente daremos una respuesta antes de los tres meses. Las declaraciones del asesor presidencial se dieron durante un acto de entrega de novecientas sillas de ruedas al Ministerio de la Familia por parte de la empresa Claro.
Por su parte, el gerente general de Caruna sí ve condiciones para que el alivio que está dejando el petróleo en el mercado internacional se traslade a los consumidores.
BAJA DEL CRUDO DEBE REFLEJARSE EN USUARIOS
Para Aburto, la baja del petróleo y sus derivados debe reflejarse en un mejoramiento de las economías domésticas (como la de Nicaragua), de las economías familiares, debe haber una disminución de los costos del transporte, disminuyen los costos de productos que se traen del campo a la ciudad y por tanto deben disminuir el costo de la canasta básica.
Y añadió: Se deben aprovechar esas condiciones (baja del petróleo) para establecer equilibrios en el país, para hacer estos pagos (los que debe el Gobierno).
En cuanto a la deuda del Gobierno con Caruna, cuyo fondo se usó para subsidiar la tarifa energética en años pasados cuando el petróleo superó los cien dólares por barril, Arce indicó que con el ahorro que se genera por la caída del precio del barril de crudo se debe abonar lo más que se pueda ese dinero pendiente, el cual (en declaraciones anteriores) había estimado en unos 202 millones de dólares.
Hemos dicho que lo correcto sería que dependiendo del ahorro que se ha generado, se abone el máximo de la deuda. De tal forma que se sienta en lo interno del país los beneficios que se experimentan en lo externo, expresó Arce.
Y mientras el Gobierno se decide a revisar la tarifa de energía, las pequeñas y medianas empresas llegaron ayer a la reunión del Banco Central de Nicaragua para insistir en la necesidad de bajar la tarifa eléctrica, lo que permitiría elevar sus expectativas de crecimiento económico este año.
CONIMIPYME INSISTE
El directivo del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme), Alejandro Delgado, señaló que si se reduce la factura eléctrica, ellos podrían crecer hasta cinco por ciento adicional a sus metas de diciembre pasado, que fue del siete por ciento.
Delgado refirió que el peso de la energía en los costos de producción y sus derivados representa hasta el veinte por ciento, principalmente en la industria del calzado, embutidos, turismo, madera mueble, avícolas, entre otros.
Delgado reiteró que con el ahorro que hasta hoy ha dado el crudo, que empezó a caer desde mediados del año pasado, bien se puede dejar una parte para pagar la deuda de Caruna y otra para trasladarla al consumidor, eso mejoraría la competitividad.
Un aspecto en el que paradójicamente coincide Arce, quien asegura que en la medida que la tarifa se mantenga alta en Nicaragua, comparada a la de los otros países de Centroamérica, nos hace menos competitivos y aquí lo que queremos es que la inversión venga. Pero aun así, será hasta abril cuando decidan si reducen o no la tarifa de energía.
Por otra parte, Arce también reconoció que la caída del precio del crudo afectará los flujos de cooperación venezolana que recibe el país.
Por supuesto (que habrá afectaciones), nadie lo está negando, dijo Arce, quien no descartó las acciones del presidente venezolano Nicolás Maduro para salvaguardar una economía que depende en un 95 por ciento de su producción de petróleo.
(Colaboración de Leonor Álvarez).
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