Japón está haciendo todo lo posible para liberar a los dos rehenes del Estado Islámico: el periodista Kenji Goto, de 47 años, y Haruna Yukawa, de 42, dueño de una empresa de seguridad, a quienes el grupo amenaza con matar a menos que reciba 200 millones de dólares, informó ayer el primer ministro Shinzo Abe, prometiendo nunca ceder al terrorismo.
“Estamos librando una carrera contra el tiempo, vamos a hacer todo los esfuerzos posibles y a emplear todas las vías diplomáticas que hemos desarrollado para la liberación de los dos”, dijo.
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