“No deben felicitar a nadie sino dar las condolencias”, expresó el poeta Ernesto Cardenal, al arribar a sus 90 años, celebrados con un pastel y en ambiente cálido entre periodistas y amigos cercanos reunidos en el Centro Nicaragüense de Escritores.
Vestido con su clásica boina negra, cotona blanca y pantalón jean, Cardenal estuvo acompañado de su asistente Luz Marina Acosta; y del tradicional queque de cumpleaños donde se leía Felicidades.
“A mí, estos homenajes me dejan incomodidades. No me gusta hablar de ellos, me resbalan”, reiteró.
También dijo le era “desagradable recordar su edad”. Cardenal nació en Granada un 20 de enero de 1925. “Edad que a nadie se la deseo, tampoco deseo no lleguen”, exteriorizó, para luego sonreír.
El bardo pidió lo acompañaran “consolándolo”; segundo después, expresó con rostro de alegría que “estaba bonito el queque” y lo repartió entre los asistentes, quienes le cantaron fragmentos de las canciones Feliz cumpleaños y Las mañanitas .
Ver en la versión impresa las páginas: 2 B