El recién nombrado director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Álvaro Leiva Sánchez, propugna por buscar una buena coordinación con las otras organizaciones defensoras de derechos humanos existentes en el país, así como de la sociedad civil.
Esto tiene como propósito, dijo Leiva Sánchez, de que las denuncias ante organismos internacionales, relacionadas con la violación de los derechos humanos en el país, tengan un mayor eco “al hablar en un mismo idioma”.
Leiva Sánchez fue nombrado en ese cargo la semana pasada, cuando la ANPDH también renovó su junta directiva.
Las pretensiones son de que la ANPDH cuente con una mayor presencia en todo el país, para lo cual nombrarán promotores de derechos humanos en otros departamentos. Hasta ahora, la sede principal de esa organización estaba en Estelí.
Una de las prioridades del nuevo director ejecutivo de la ANPDH en el presente año, dijo, será seguir insistiendo en la defensa de los derechos humanos de los nicaragüenses , cuyos puntos están expuestos en el documento que los obispos de la Conferencia Episcopal presentaron el 21 de mayo del año pasado al Gobierno, sin que hayan obtenido respuesta.
Así como de lo que mandata el artículo 46 de la Constitución Política de la República en cuanto al cumplimiento de lo establecido en convenios y tratados, que ha ratificado el Estado de Nicaragua en materia de derechos humanos.
En la carta los obispos abordaron desde el tema de la violencia contra la mujer, como poner fin a todo abuso de autoridad y maltrato de parte de la Policía frente a ciudadanos que reclaman sus derechos pacíficamente, hasta la falta de empleo permanente y la desigualdad de oportunidades.
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