La crisis de alimentos y censura en Venezuela han provocado protestas. LA PRENSA/AP/FERNANDO LLANO

Censuras y despidos a los caricaturistas

Caricaturista es hoy una profesión inestable en Venezuela y durante los 21 meses de gestión del presidente Nicolás Maduro varios de los más mordaces de cara al Gobierno renunciaron o fueron echados de los diarios donde trabajaban y buscaron refugio digital para seguir dibujando la Venezuela socialista.

Caricaturista es hoy una profesión inestable en Venezuela y durante los 21 meses de gestión del presidente Nicolás Maduro varios de los más mordaces de cara al Gobierno renunciaron o fueron echados de los diarios donde trabajaban y buscaron refugio digital para seguir dibujando la Venezuela socialista.

Carlos Correa, director de la ONG Espacio Público, dice que 2014 fue un año marcado por la censura en Venezuela, con más de 300 periodistas despedidos.

“Fueron casos muy evidentes de vuelta de tuercas. Eso evidenció cómo aumentaron los niveles de intolerancia hacia el humorismo”, dijo Correa.

En un país en el cual el gobierno tiene el monopolio de las divisas imprescindibles para importar papel, y donde la publicidad privada es cada vez más reducida frente a la propaganda gubernamental omnipresente, muchos de los principales diarios fueron vendidos.

En septiembre, dos meses después del anuncio de la venta de El Universal (fundado en 1909), la caricaturista Rayma Suprani dejó el diario denunciando su despido horas después de haber publicado una viñeta que representaba el estado del sistema de salud público.

El dibujo fusionaba la firma del difunto Hugo Chávez con un electrocardiograma.

«Siempre se ha tenido que luchar contra el poder político, económico, contra los tabúes, totalitarismos y radicalismos. Y ahora en Venezuela se ha estado tratando de convertir la política en religión», dijo a la AFP Suprani, y agregó que ahora aspira difundir su trabajo de manera independiente en Internet.

Una sátira que refleja el riesgo y esfuerzo cotidiano que representa ir de compras en un país golpeado por el desabastecimiento de alimentos, productos de higiene y medicinas.

Uno de los primeros roces de los caricaturistas con el chavismo se dio en los albores de la revolución bolivariana, cuando en octubre de 2000 el fallecido Hugo Chávez (1999-2013) criticó en cadena nacional una viñeta del artista Pedro León Zapata —ha publicado sus “Zapatazos” en el diario El Nacional desde 1965— quien mostró a un sable acompañado por la frase: “A mí la sociedad civil me gusta firme y a discreción”.

Antes, en junio de 2013, se selló la venta de la Cadena Capriles, el mayor consorcio de medios en Venezuela, lo cual se reflejó progresivamente en las primeras páginas de sus periódicos. Entre ellos se incluye El Mundo, un tabloide de economía en el que aparecían los editoriales gráficos.

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COMENTARIOS

  1. jose m. fernandez.
    Hace 12 años

    En Venezuela se esta viviendo la epoca oscurantista de la inquisicion socialista.

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