Hasta el 25 de enero estará activo el Campamento Misionero La Esperanza, en Villa Sandino, que congrega a ochenta jóvenes misioneros de la Diócesis de Granada y Chontales.
“Hemos buscado soluciones a través de la Policía, de los padres de familia, pero hemos notado que eso no es suficiente. Hemos tenido violencia en la calle casi a diario, pedradas, guerra entre jóvenes, hay pandillas organizadas que no dejan que la gente tenga paz y descanso”, dijo el sacerdote Bismarck Valle Palacios, párroco de la iglesia Espíritu Santo, ubicada en la calle principal de Villa Sandino, que ha sido escenario de hechos violentos.
“Una familia que no tiene qué comer, no le queda otra opción que robar y luego se droga y se viene olvidando de sus hijos y termina acabando con su vida. La violencia empieza cuando las oportunidades se cierran. Y desde esa óptica queremos hacer un cambio”, reflexionó el religioso.
En un área del barrio instalaron una enorme carpa donde se realizan desde el pasado 9 de enero misas, vigilias, rezo del santo rosario en la tarde y actividades pastorales.
El obispo emérito de Granada, monseñor Bernardo Hombach, presidió la misa y llevó su mensaje a los jóvenes.
Eudina López Machado, misionera de Juigalpa, dijo que han conformado cuatro equipos de trabajo: acción Infantil, Juvenil, Familiar y Social, para atender los distintos intereses.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A