Un chiste sin gracia…

Al escuchar un buen chiste es inevitable desprender unas cuantas carcajadas, pero ¿otra vez el mismo chiste? Sí. Totalmente aburrido. Si se ha preguntado por qué sucede esto debe saber que todo es por el suspenso, la sorpresa y las expectativas de un final gracioso , que ya no están cuando se escucha un chiste por segunda vez.

Al escuchar un buen chiste es inevitable desprender unas cuantas carcajadas, pero ¿otra vez el mismo chiste? Sí. Totalmente aburrido. Si se ha preguntado por qué sucede esto debe saber que todo es por el suspenso, la sorpresa y las expectativas de un final gracioso , que ya no están cuando se escucha un chiste por segunda vez. Además todas esas sensaciones también causan tensión , que una vez que el chiste se repite desaparecen y ya no producen gracia. Sin embargo, algunos chistes son tan divertidos que incluso muchas veces después producen carcajadas o al menos una sonrisa. Algunos comediantes que se ven obligados a repetir sus frases cómicas deben dejar pasar algún tiempo para contarlo de nuevo para que las personas se vuelvan a reír.

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