Costa Rica mejorará la vigilancia en el mar caribe fronterizo con Nicaragua con seis lanchas rápidas donadas por Estados Unidos a la Policía de Fronteras.
El presidente Luis Guillermo Solís recibió el donativo en el Delta Costa Rica, en la zona donde desemboca el río Sarapiquí en el río San Juan. Los vehículos acuáticos están valorados en millón 127 mil dólares que lo componen seis lanchas bimotor de dos transmisiones y seis hélices, con repuestos incluido.
“Agradecemos al Gobierno de Estados Unidos esta donación que fortalece a nuestra Policía de Fronteras y permite una vigilancia oportuna de nuestro territorio nacional. El Gobierno de la República está comprometido en destinar los recursos necesarios para que nuestros policías tengan condiciones de trabajo dignas, con el fin de fortalecer su labor en las zonas fronterizas”, comentó Solís.
Las patrullas le servirán a la policía de Costa Rica vigilar la zona de Calero, una isla continental de Costa Rica ubicada en el extremo noreste de este país; y el río Colorado; ambos puntos fronterizos con Nicaragua.
Para Costa Rica, las lanchas donadas son un “reconocimiento al exitoso” trabajo que realiza la Policía de Fronteras de Costa Rica.
“El gobierno de Estados Unidos confirma con esta contribución su compromiso de trabajar de manera conjunta y nuestro apoyo para proteger las fronteras norte y sur y zonas costeras. Instamos a la continua expansión de la Policía de Fronteras de Costa Rica y al mejoramiento de los puestos fronterizos del país para seguir la lucha contra quienes estén interesados en realizar actividades ilícitas en suelo costarricense”, indicó el Encargado de Negocios a.i. de la Embajada de Estados Unidos, Gonzalo R. Gallegos.
Para el Ministro de Seguridad Pública, Celso Gamboa, «el trabajo conjunto y coordinado con el Gobierno de Estados Unidos es fundamental para garantizar la seguridad en fronteras terrestres y marítimas. El aporte del Gobierno de Estados Unidos es sumamente importante y estamos muy agradecidos».
Costa Rica ha reforzado su vigilancia con Nicaragua debido a conflictos fronterizos por territorios, el paso de mercancías ilegales y de nicaragüenses indocumentados, así como droga.