Si el fenómeno de El Niño afecta este año existen dos escenarios: se presentaría en enero y febrero con tendencia a que desaparezca en marzo o abril o bien que solo incida en los primeros meses del periodo lluvioso que arranca en mayo próximo.
[doap_box title=»Lluvias al mar» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El fenómeno de El Niño, que el año pasado mató a unas 5,000 reses y afectó a varios cultivos y granos básicos, se origina del calentamiento de las aguas del Océano Pacífico.
El año pasado el fenómeno provocó que las lluvias en lugar de caer sobre el territorio nacional, se fueron al mar, según dijo el Ineter en su momento.[/doap_box]
Con esta lógica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), el Gobierno descartó ayer que dicho fenómeno climatológico provoque sequías intensas como la del año pasado.
Según el ejecutivo, en ambos escenarios climatológicos El Niño se presentaría como un fenómeno “débil” y existe probabilidad inclusive de que este desaparezca entre mayo y julio, lo que permitiría que el invierno restante se desarrolle con normalidad.
“En ambos casos, Nicaragua se mira favorecida por cuanto aun y cuando se presenten déficit de lluvias, estos no serán comparables con los presentados el año pasado. Podrán presentarse déficit de lluvias, sin embargo estos serán inferiores a los del año pasado”, enfatiza el ejecutivo en su boletín informativo.
Para el Gobierno, hablar de una posible afectación de una sequía es “incorrecto”, y señaló que técnicamente lo que habría es un periodo lluvioso con “anomalías”.
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