El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, mantuvo ayer conversaciones con Arabia Saudita, mayor productor de la OPEP, para hablar sobre la fuerte caída de los precios del crudo.
El presidente Hasan Rohani y otros responsables iraníes denunciaron en varias ocasiones a Riad por su negativa a cooperar para estabilizar el precio del crudo.
Según varios analistas del sector, la apuesta estratégica de Arabia Saudita consiste en mantener los precios muy bajos por un tiempo para echar del mercado a los pujantes productores de petróleo de esquisto, principalmente estadounidenses. La extracción de ese petróleo no convencional es más cara, y para ser rentable requiere un precio del barril mucho más alto.
Maduro aseguró que algunos países de la OPEP y otros exportadores de petróleo como Rusia están intentando “encontrar un mecanismo para restablecer el precio del petróleo en un mínimo aceptable”.
Venezuela e Irán, muy dependientes del petróleo, están acusando la fuerte caída del precio del barril de crudo.
El sábado, Rohani dijo que Irán proseguirá “su cooperación con Venezuela en los ámbitos de la vivienda, los transportes, la industria, la alimentación y los medicamentos para satisfacer las necesidades del país”.
Por su parte, Maduro llamó a mantener la “presencia de sociedades iraníes” en Venezuela, que podría constituir una “buena base para las exportaciones iraníes hacia América Latina”. [/doap_box]
La visita busca fortalecer los vínculos y la amistad, expresó un responsable venezolano en una breves declaraciones, quien añadió que formaba parte de una gira por los Estados miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Maduro aterrizó en Riad el sábado en la noche, y fue recibido por el futuro príncipe heredero Moqren bin Abdul Aziz. Ambos hablaron sobre las evoluciones en el ámbito internacional y las maneras de mejorar los vínculos entre los dos países, informó la agencia de noticias oficial saudita sin dar más detalles.
Ambas naciones difieren en su postura respecto a la caída de los precios, que obedece a factores como la decisión de la OPEP de mantener los actuales niveles de producción, en unos 30 millones de barriles diarios, frente a las peticiones de algunos miembros como Venezuela para aumentar el cupo.
Este viaje es parte de la gira que realiza el mandatario venezolano en la que intenta acordar con las naciones productoras de petróleo algunas medidas para estabilizar el mercado del crudo, del cual depende el grueso de la economía de Venezuela.
Maduro emprendió su gira el 3 de enero, también en busca de nuevos proyectos y financiamiento para la nación suramericana que pasa por una economía en recesión, con una inflación que alcanzó en noviembre una variación anual de 63.6 por ciento, la mayor tasa de la región, y una escasez de productos básicos, problemas que se han agudizado debido a la fuerte caída de los precios del crudo.
La gira inició en China, desde donde Maduro anunció que su gobierno había concretado con las autoridades chinas acuerdos en diferentes áreas, que no precisó, por más de 20,000 millones de dólares.
El sábado, en Irán, Maduro y su homólogo iraní, Hasan Rohani, anunciaron su intención de cooperar dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para hacer subir los precios del crudo, que desde junio perdieron la mitad de su valor.
Sin lugar a dudas, la cooperación de los miembros de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que están en la misma línea podrá permitir neutralizar los planes de ciertas potencias contra la OPEP y estabilizar los precios a un nivel aceptable en 2015, declaró Rohani durante su entrevista con Maduro, según la página web del gobierno iraní.
Maduro pidió asimismo la cooperación de los países exportadores para recuperar la estabilidad de los precios del petróleo, que es un producto estratégico.
22.6 % se ubicó la popularidad del presidente Nicolás Maduro en diciembre, lo que representa menos de la mitad del respaldo que tenía en abril de 2013 cuando asumió el Gobierno, reveló el sondeo, que tiene un margen de error de 2.7 por ciento y que se hizo a nivel nacional entre 1,300 personas.
Luis Vicente León, directivo de Datanalisis, dijo a AP en entrevista telefónica que la inacción del Gobierno y la desconfianza que hay en torno a la gestión de Maduro están complicando la situación. “Cuando no confías en que se está haciendo algo que te va a llevar a una solución ese es el peor de todos los escenarios”, agregó. [/doap_box]
El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, denunció la extraña bajada del precio del petróleo en tan poco tiempo, considerando que solo podía ser un acto político y no económico. Nuestros enemigos comunes utilizan el petróleo como una herramienta política y desempeñan, sin lugar a dudas, un papel en la bajada de las cotizaciones, declaró Jamenei.
A LA EXPECTATIVA
Mientras Maduro continúa con su exposición por países como Argelia y Catar, los venezolanos esperan su retorno para conocer las nuevas medidas, especialmente en materia cambiaria, que el mandatario ofreció para inicios de año y de las cuales no se conocen mayores detalles.
Ante los problemas financieros en Venezuela se espera que los recursos que obtenga Maduro en el exterior puedan aliviar en algo la situación, pero analistas dudan que esos financiamientos ayuden en el corto plazo a superar la crisis y activar el aparato productivo que cerró el tercer trimestre de 2014 con una caída de 2.3 por ciento.
El atraso en la definición de medidas claves como un posible ajuste del control de cambio ha llevado a numerosos empresarios a postergar la reactivación de sus industrias tras las festividades de fin de año, situación que amenaza con complicar los problemas de abastecimiento que se han visto recrudecidos en los últimos días.
El vicepresidente de Seguridad y Soberanía Alimentaria, Carlos Osorio, negó el 9 de enero que exista una severa escasez de algunos alimentos y bienes básicos, y atribuyó las informaciones en los últimos días sobre el tema a una campaña de manipulación que busca generar zozobra, inquietud e intranquilidad.
Hay algunas deficiencias en algunos productos, pero se están tomando medidas para atender la situación, indicó Osorio en un breve discurso que ofreció desde el palacio de Gobierno.
Agregó que las autoridades acordaron, tras una reunión con empresarios, iniciar una serie de supervisiones a las empresas de alimentos y otros productos para verificar los inventarios.
LARGAS FILAS
A las afueras de algunos comercios y supermercados de la capital, resguardados por guardias nacionales y policías, se observan desde la semana pasada largas filas de compradores a la espera de ingresar a los establecimientos para adquirir algunos productos básicos como azúcar, pollo, carne y detergentes.
Mientras crece la incertidumbre, los venezolanos de a pie están aprovechando para adquirir los escasos electrodomésticos y otros productos para protegerse de una eventual devaluación y una desbocada inflación.
Hice una inversión, una buena compra, confesó emocionado Moisés Ramírez, un vendedor de productos dietéticos de 28 años, mientras apretaba con sus manos la caja de una lavadora de factura china que logró comprar por 5,300 bolívares (unos 800 dólares) luego de hacer una fila de más de tres horas desde la madrugada en un comercio del centro de la capital.
Ramírez admitió sentirse muy preocupado por el posible ajuste cambiario que realizará el Gobierno y el avance de la inflación y dijo que a pesar de tener una lavadora en su casa decidió compra otra porque me estoy protegiendo… lo hago porque los reales en el banco no valen ni medio.
TENSIONES EN LAS FILAS
Alfredo Romero, director del organismo no gubernamental Foro Penal Venezolano, informó a través de Twitter que varios consumidores han sido detenidos acusados de propiciar desórdenes en las filas.
El jefe de Gobierno del Distrito Capital, el exministro Ernesto Villegas, alertó al respecto que hijitos de papá (opositores adinerados) han infiltrado las filas para generar violencia como parte de planes desestabilizadores orquestados por la oposición.
«Voy a una gira muy importante (…) para enfrentar los nuevos proyectos en las circunstancias que tiene nuestra patria, de merma de los ingresos producto de la caída estrepitosa de los precios petroleros”. Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, el 3 de enero previo a iniciar su viaje a China.
El diario capitalino El Nacional reprodujo en su edición dominical testimonios de ciudadanos que atribuyen las tensiones a una oferta reducida en relación con el número de personas en las filas, y que el sábado supuestamente encararon por ello al ministro de Alimentación, Yván Bello, cuando llegó a inspeccionar la instalación del operativo de venta estatal de productos en ese populoso barrio caraqueño, aseguró el diario, de línea editorial antigubernamental.
En Catia no hay comida y ustedes traen solo dos camiones. Esto es un chiste, una burla, le reclamó Darwin Quijada a Bello. A Quijada se sumaron las quejas de una multitud de personas que rodeó al ministro para exigirle mayor cantidad de alimentos y mayor celeridad en la venta.
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